Siete policías y 12 manifestantes heridos y 166 detenciones era el balance policial facilitado a medianoche (23h00 GMT) del sábado tras los incidentes registrados en París después de una gran manifestación para exigir al gobierno la retirada de un contrato laboral para menores de 26 años.
Tras casi cuatro horas de enfrentamientos cerca de la plaza de la Nación, punto final de esta manifestación parisina contra el llamado Contrato Primer Empleo (CPE), la Policía logró dispersar a los manifestantes.
La protesta congregó a 80,000 personas, según el gobierno y a más de 350,000, según los organizadores.
Como ha ocurrido en movilizaciones semejantes a lo largo de esta semana, grupos de jóvenes violentos, ajenos totalmente a la manifestación, lanzaron piedras y objetos metálicos a los agentes, quienes respondieron con gases lacrimógenos.
Un automóvil, papeleras y una cabina telefónica fueron incendiadas y varios cafés y comercios sufrieron destrozos. Al menos 103 personas fueron detenidas por robos y violencias, según la Policía.
Paralelamente, unos 500 estudiantes invadieron el bulevar Saint Michel, en el céntrico Barrio Latino, y protagonizaron una sentada colectiva sobre la calzada, constató un periodista de la AFP.
Jóvenes violentos intentaron derribar con una cuerda gruesa la barrera de seguridad que protege la Universidad de la Sorbona, mientras las fuerzas del orden utilizaron los cañones de agua para disuadirlos.
Un poco antes, un coctel molotov fue lanzado sobre un vehículo de la Policía que protegía la plaza de la Sorbona y que empezó a arder antes de que los efectivos lograran extinguir las llamas.
Además de París, también hubo enfrentamientos en otras ciudades de Francia como Marsella (sureste), donde varios anarquistas y militantes de extrema izquierda intentaron arrancar la bandera de Francia del Ayuntamiento.
En Lille, un grupo de jóvenes agredió a la policía que respondió con gases lacrimógenos.
Algo más de 500,000 personas, según el ministerio de Interior, y de 1,5 millones, según los organizadores, participaron en las manifestaciones organizadas en Francia ayer por estudiantes, sindicatos y partidos de izquierda.
Dan 48 horas
El pasado 7 de marzo, en otra jornada similar, unas 396,000 personas, según la Policía, o un millón, según los sindicatos, salieron a las calles.
Tras el “éxito” de la protesta, los sindicatos, en una declaración común, lanzaron un ultimátum al gobierno y al presidente Jacques Chirac y les dieron 48 horas para retirar el CPE ya que si no, la movilización continuará creciendo.
“Hoy vemos bien que la movilización es cada vez más fuerte. Bien el gobierno entra en razón y retira el CPE ahora, bien será obligado a hacerlo la próxima semana cuando volvamos a salir a la calle”, declaró Bruno Julliard, presidente de la Unión Nacional de Estudiantes de Francia (UNEF).
Concretamente, los organizadores evocaron la posibilidad de convocar una huelga general la próxima semana. “El primer ministro sólo tiene una opción: retirar el CPE y negociar”, aseguraron los sindicatos.