Plaga de ratas no ha sido erradicada todavía
La tranquilidad de los pobladores de las comunidades de Waspam, Wiwilí y San José de Bocay, en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) no es total.
Aunque los índices de desnutrición han disminuido gracias a las toneladas de alimentos recibidas, todavía se ven miles de ratas paseando por los campos cultivados.
Hace unos cinco meses los roedores, ayudados por los intensos aguaceros, acabaron con miles de hectáreas de maíz, arroz y yuca sumiendo a las comunidades en una latente hambruna.
“Agradecemos la ayuda recibida pero todavía tenemos problemas, el frijol sembrado muy poco germinó”, dijo la lugareña Juanita Cornejo, ante miembros representantes del Sistema de Naciones Unidas y países donantes.
En las comunidades ubicadas en las riberas del río Coco, se estima que unos cinco mil pobladores todavía urgen de alimentos.
ya no hay fallecidos
Gerónimo Giusto, secretario ejecutivo del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres, (Sinapred), reconoció la preocupación de Cornejo, sin embargo dijo que el panorama ahora es bastante favorable “porque la gente no se nos está muriendo”.
El funcionario indicó que la pobreza y la plaga de ratas en esa zona viene en aumento desde hace 17 años, por lo cual no se pueden erradicar en pocos meses.
“Vamos a seguir ayudando, pero hay que acabar con el asistencialismo, se hará una inversión con enfoque de gestión de riesgo, eso tiene que llevar un componente social, encausar el desarrollo en la educación y la parte de la salud”, añadió Giusto.
El Sinapred ayer presentó un informe del plan de asistencia a los pobladores de las riberas del río Coco.
Giusto informó que se han invertido 2.3 millones de dólares en programas de alimentación, salud y rehabilitación agrícola.
VAN POR MÁS AYUDA
“Hemos llegado hasta donde hay que llegar, lo que pasa es que el problema es enorme, pero sí podemos garantizar que el compromiso del Sistema de Naciones Unidas y de los que han participado con el financiamiento es de largo alcance”, dijo Alfredo Missair, coordinador residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Añadió que las acciones de ayuda han sido coordinadas y transparentes.
El Sinapred considera que para mejorar las condiciones de los pobladores hace falta más inversión en salud porque el índice de enfermedades diarreicas y conjuntivitis es elevado.