Análisis noticioso
Arias forzado a dialogar
Josué Bravo CORRESPONSAL/ SAN JOSÉ
Más allá del fallo de las firmas encuestadoras que anunciaban una victoria contundente del ex presidente Óscar Arias Sánchez, el estrecho margen con que el candidato del Partido Liberación Nacional (PLN) ganó las elecciones del cinco de febrero, se debe a que dejó de representar a grupos socialdemócratas que generalmente apoyaban a su partido, según algunos observadores.
El analista político Rodolfo Cerdas así lo considera, al afirmar que Arias “dejó de ver a los ojos a un importante sector socialdemócrata que respaldaba a su partido, para representar a los plutocráticos del país”.
“La clase socialdemócrata no vio en don Óscar una oportunidad para resolver sus problemas. Más bien pensó que era más de lo mismo y por eso votó por Ottón Solís (candidato del Partido Acción Ciudadana)”, añade.
Resultados finales emitidos la semana anterior por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), indican que Arias ganó las elecciones en Costa Rica con una ventaja de 18,167 votos sobre su rival Ottón Solís, una ventaja de poco más de uno por ciento.
El politólogo y director del postgrado centroamericano en Ciencias Políticas, de la Universidad de Costa Rica, Alberto Cortés, considera que el estrecho margen se debe a que “en los últimos meses del proceso electoral existían indicios de que las encuestas, y sobre todo sus interpretaciones, no estaban captando la complejidad y las tensiones que se estaban acumulando y sucediendo a gran velocidad, que repercutirían en los resultados finales”, explica.
Entre los factores que Cortés menciona está la movilización social en contra del DR-Cafta y el llamado de la Conferencia Episcopal de la Iglesia Católica en contra de un modelo neoliberal representado por Arias.
También existió, según el politólogo, la tendencia de la base social del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) a votar en contra de Arias y a favor de Ottón Solís, la campaña en contra de la reelección presidencial desarrollada por el ex presidente Luis Alberto Monge, quien formó parte del PLN; y la acertada estrategia de campaña del PAC que apuntó a movilizar votantes.
UNA TERCERA ETAPA REPUBLICANA
Cortés dice que este escenario es un cambio de época que se vive en Costa Rica, considerada “como la configuración de lo que podría ser la tercera etapa republicana del país”, en la que han aparecido partidos emergentes como el PAC.
“La ciudadanía costarricense optó por mantener un Congreso multipartidista sin mayorías absolutas”, explica Cortés, quien interpreta este mensaje cifrado de buena parte los ticos, “más críticos, más informados y también más desconfiados”, es decir, que no están dispuestos a seguir firmando “cheques en blanco” a quien llegue a ser Presidente.
“Esta nueva correlación de fuerzas en el parlamento debería conducir a una nueva cultura parlamentaria del diálogo y la negociación amplia, plural y transparente que acabe con los acuerdos de debajo de la mesa que practicaron en el pasado el PLN y el PUSC”, dice.
“Si este mensaje ciudadano no se entiende y se intenta imponer el acuerdo comercial con Estados Unidos o los proyectos de transformación del Estado que contiene la agenda complementaria del tratado, sin tomar en cuenta la nueva realidad política y social del país, es posible imaginar que el nuevo Gobierno tendrá un futuro cercano de mucha conflictividad social”, dice.
DR-CAFTA EN DUDA
Costa Rica es el único país de Centroamérica que no ratifica el DR-Cafta. Sindicatos como la Asociación Nacional de Empleados Públicos prevén confrontación.
El analista Rodolfo Cerdas cree que es “casi imposible” que se pueda ratificar este acuerdo en el Congreso, no sólo por la división del parlamento sino porque muchos sectores se volcarán a las calles para impedir la apertura de monopolios estatales como seguros y telecomunicaciones, impulsadas por Arias y plasmadas en el DR-Cafta.
Partiendo de estas dificultades, Cerdas cree que si Arias desea implementar su agenda de Gobierno, como el fomento de la inversión extranjera y la aplicación de una reforma tributaria, por ejemplo, tendrá que negociar partiendo de temas específicos que ayuden a la población "y no de temas generales". El mismo Arias explicó después de conocer el resultado manual de votos, que deberá negociar con sus oponentes, principalmente con Solís, que tendrá una representación de 18 escaños en el Congreso.
LIMITACIÓN
Aunque se espera la proclamación oficial de Arias como ganador, se sabe que su mandato iniciará en mayo próximo con una amplia división del parlamento, donde su partido, el PLN, sólo logró alcanzar 25 de los 57 diputados; y hay una sociedad fraccionada en cuanto a la viabilidad o no del acuerdo comercial entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-Cafta).

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