San Juan de Oriente, ubicado a 45 kilómetros al sur de la capital, no sólo es conocido por sus extraordinarias piezas de cerámica, también se destaca por su tradicional fiesta patronal en honor a San Juan Bautista, la que se destaca por la participación de promesantes que se azotan entre sí, con chilillos elaborados con vince de toro.
Entre el 23 y 26 de junio los lugareños se esmeran en exhibir sus costumbres y tradiciones, por las principales calles se observa a Los Chinegros dándose con tajonas, un grupo de montados decapitan gallos colgados en un mecate y otros participan del baile del pato enterrado.
Elías Boza, Alcalde sandinista de San Juan de Oriente, sostiene que las celebraciones religiosas en honor a San Juan Bautista son únicas en el país, y este año están promoviendo nuevas alternativas turísticas en el municipio.
“Somos el primer pueblo ceramista y la municipalidad está implementando, a través de los artesanos, abrir el corredor turístico para que los visitantes entren al municipio, y conozcan nuestra historia, por ejemplo, nuestra iglesia tiene más de 300 años de antigüedad, contamos con el camino de Moncada, que viene de Niquinohomo y Masatepe, pasando por el centro de San Juan de Oriente, donde antes era la carretera”, detalló.
LA FERIA DE LA CERÁMICA
Las fiestas patronales de San de Oriente se inician todos los años con el montaje de la Feria de Cerámica, en donde 100 artesanos exponen durante tres días sus mejores piezas y reciben a los turistas con la esperanza de entablar relaciones comerciales y abrir el espacio hacia mercados internacionales.
Posterior se hacen las enramadas y topes de ofrendas en donde la gente lleva a los mayordomos, frutas, maíz, flores, verduras, entre otros productos que se utilizan en la elaboración de las comidas típicas como masa de cazuela, rosquillas, chicha y nacatamales.
La chicha bruja es una bebida tradicional que se ha ido perdiendo, pero que este año pretenden rescatarla. Se prepara con maíz nacido con dulce de raspadura y la calientan en una tinaja, también se le puede agregar banano manzano y es una bebida muy demandada por los promesantes.
Según Boza, en el transcurso del año más de medio millón de personas visitan este poblado, de las cuales una gran parte lo hace durante estas festividades de San Juan Bautista, principalmente hoy cuando el Santo anda de casa en casa y los dueños reparten rosquillas, masa de cazuela, chicha y nacatamales.
BAILE SE ORIGINA EN ESPAÑA
Otro de los atractivos durante estas festividades es el baile de Los Chinegros, aquí los promesantes se dan azotes unos a otros mientras realizan la danza.
Otra particularidad es que los chilillos son elaborados con vince de toro disecado y estirado (miembro viril), al que le ponen un protector de cuero y se forma una especie de espada.
El origen de este baile está en España y representa la lucha entre moros y cristianos, pero los indígenas adaptaron y agregaron la costumbre de pintarse la cara de negro.
Antes utilizaban una especie de espada de madera en el baile y después los indígenas lo transformaron y ocuparon el pene del toro, y es ahí donde nace el chilillo, a éste lo adornan con un trozo de cuero (llamado garra) para proteger las manos del bailante.
En el baile se destaca la famosa yegüita, figura que, según José Saturnino Salazar, historiador y folclorista, se origina de la creencia de los indios en que San Juan Bautista montado en su yegua recorría todos los pueblos vecinos, esta figura sirve de mediadora entre los chinegros, ya que producto del enfrentamiento muchos salen golpeados y los tienen que apartar.
La yegüita hace el papel de juez, cuando los chinegros están molestos y se dan descontroladamente, entonces los apartan, pero no los tocan. “Años atrás los chinegros se pintaban de negro la cara y bailaban al ritmo de tambores y pitos sones de guerra, en la actualidad la tradición se ha perdido, en la Alcaldía pensamos rescatarla este año”, dijo Boza.
La palabra chinegros proviene de la costumbre de los indígenas de pintarse la cara de negro, y chi se origina porque los indios pronunciaban la letra “S” como “Ch”, decían de la afirmación “si”, como “Chi”, los chinegros acoplaron esa manera de hablar y se la apropiaron, cuando conversaban entre ellos se decían “si se daban una pasadita con el chilillo”, y afirmaban “chi-negro”.
Actualmente el baile se ha corrompido, porque ya los promesantes no se pintan la cara ni usan el sombrero con adornos, y ahora sólo se dan cuerazos al calor de los tragos; esta costumbre se ha ido perdiendo en las nuevas generaciones, ya que a algunos les da pena pintarse de negro la cara, pero también por la falta de apoyo de las instituciones.
CORRIDAS DE GALLOs
Otra de las actividades que se desarrollan en estos días son las populares corridas de gallos. Los pobladores recolectan gallos, los que cuelgan de un mecate en la calle principal de la ciudad en donde se realizan carreras de caballos y cada jinete trata de arrancarles la cabeza y quien lo logra se lo muestra a San Juan, y escoge a una mujer entre el público y le pide bailar al ritmo de chicheros.
“Esa es una celebración antigua, no se tiene registro de cuándo inició, esta actividad se hace todo el día, decapitan más de 25 gallos, después si el dueño lo reclama, se lo dan y hace una sopa para repartirla a los montados”, según el alcalde Boza.
TAMBIÉN EL PATO ENTERRADO
Un dato curioso se enmarca en que algunas personas donan patos, y si hay demasiados gallos y patos, la población decide celebrar el baile del pato enterrado.
Esto consiste en enterrar al pato con la cabeza de fuera, y luego los promesantes le cortan la cabeza con un filoso machete, se la muestran al Santo y acto seguido sacan bailando a una muchacha de entre la multitud.
MAYORDOMA DE FLORES
Petrona Mercado, es mayordoma de flores, se encarga desde hace siete años de arreglar una enramada y repartir comida, chicha y rosquillas a los visitantes. Meses antes la mayordoma cría y engorda los cerdos que se utilizan en los nacatamales y la masa de cazuela.
“Invierto 23 mil córdobas en la compra de los cerdos, aceite, arroz, maíz, y otros ingredientes que utilizamos en la comida que regalamos, lo hago por cariño, por tradición y pagando la promesa de uno de mis hijos que fue operado de la vesícula”, explica Mercado.