Omar Bravo lloró después de errar un penal en el partido que México perdió ayer 2-1 ante Portugal.
El delantero tuvo una pésima actuación a la hora de definir, y además del penal que pateó a las nubes, remató desviado en al menos dos oportunidades claras de gol. Aún así, México se clasificó a los octavos de final de la Copa del Mundo.
“Te desahogas con los compañeros, pero no queda más que dejar al lado esto”, comentó el jugador.
Bravo aseguró que siempre patea los tiros de penal con potencia al centro del arco. En esta ocasión envió el balón elevado por encima del ángulo izquierdo del portero. México perdía 2-1 en ese momento.
“Lamentablemente se me fue arriba y ni modo, hay que pensar en los que vienen”, indicó.
En las prácticas de la semana se vio al volante Pável Pardo practicar los tiros de penal, pero Bravo aseguró que ante los portugueses sus compañeros le dieron la confianza para lanzarlo.
“Nadie me pidió la pelota, el que los ha venido tirando soy yo”, aseguró Bravo, que con dos tantos es el máximo cañonero de México en Alemania.