México clasificó con angustia a los octavos de final del Mundial de Alemania-2006, pese a perder por 2-1 con Portugal, ayer en partido disputado en Gelsenkirchen que definió los dos primeros lugares del Grupo D, sentenciando la eliminación de Angola e Irán.
Portugal ganó con goles de Maniche, en el minuto 6, y penal de Simao, en el 24. El descuento mexicano fue obra de Francisco “Kikín” Fonseca, en el 29, en un partido en el que el cuadro azteca falló un penal y jugó media hora con diez hombres por expulsión de Luis Pérez.
Los lusos terminaron primeros en la llave con 9 puntos, seguidos por México con 4. Angola, que también aspiraba a un lugar en la siguiente ronda, se quedó en la tercera casilla con 2 —empató 1-1 en esta misma jornada con Irán—, mientras que los persas sumaron una unidad.
Portugal enfrentará en octavos al segundo del Grupo C, mientras que México tendrá que verse las caras con el primero de esa llave.
El entrenador brasileño de Portugal, Luiz Felipe Scolari, aseguró que México habría merecido empatar el partido.
“Marcamos dos goles en la primera mitad que deberían haber decidido el partido pero un empate habría sido un resultado justo”, admitió “Felipao” al término del encuentro. “México falló un penal y el partido estuvo muy ajustado, así que también merecieron el empate”, añadió.
El once azteca partía con la premisa de ganar sí o sí para asegurarse el primer lugar de la llave y el pase a la siguiente ronda, pero se encontró a un Portugal que opuso resistencia y planteó un inteligente dispositivo para tratar de controlar la pelota lo más lejos posible de su área.
Mejor estructurado y más sólido en su andamiaje, Portugal se puso en ventaja con un golazo de Maniche, luego de una corrida por izquierda de Simao Sabrosa, quien arrinconó rivales en medio de sus regates, para luego soltar un pase al borde del área, a donde llegó el volante del Chelsea para anotar.
Ese buen inicio portugués se tradujo en otro gol, aunque también contó con la ayuda del capitán azteca Rafael Márquez, quien a la salida de un cobro de esquina tocó la pelota con la mano en un intento por rechazarla, cometiendo penal. De la ejecución se encargó Simao y marcó el 2-0 para los lusos en el minuto 24.