RIVAS VACIAMADRID, España.- El II Foro Social Mundial de las Migraciones pidió hoy a los países ricos "corresponsabilidad" en el fenómeno migratorio y que adecuen sus políticas a la dimensión de un fenómeno que afecta a más de 175 millones de personas en el mundo.
Este encuentro, enmarcado en el Foro Mundial Social de Porto Alegre (Brasil), arrancó hoy en la localidad madrileña de Rivas Vaciamadrid bajo el lema "Ciudadanía Universal y Derechos Humanos", con la asistencia de 1.800 delegados de 90 países.
En la mesa redonda que abrió el seminario, la camboyana Somaly Mam, Premio Príncipe de Asturias 1998, abogó por la abolición de la prostitución y centró su intervención en las relaciones de esta práctica con la emigración ilegal.
Mam recordó que el 90 por ciento de las prostitutas del mundo son víctimas de las redes de tráfico de mujeres, al tiempo que subrayó la necesidad de trabajar sobre este problema contemplando el factor de la demanda de los clientes de los países desarrollados.
Somaly Mam señaló que en los países donde se ha legalizado la prostitución, como Holanda o Alemania, el tráfico ha aumentado y el 70 por ciento de las chicas que trabajan en los burdeles son extranjeras.
PROSTITUCIÓN LIBERALIZADA
"Si existe una prostitución liberalizada, se producirá una liberalización de la violencia", señaló esta activista camboyana, que fue vendida como esclava y obligada a ejercer la prostitución y que actualmente lucha contra la explotación sexual infantil en su país.
La profesora de Sociología de la Universidad de Chicago, Saskia Sassen incidió en la necesidad de replantear las políticas migratorias, tras criticar a las actualmente vigentes, porque no contemplan la "corresponsabilidad" de los países receptores.
Tras destacar que los estados que reciben inmigrantes no son sujetos pasivos como se ha sostenido hasta ahora, Sassen afirmó que las multinacionales de los países ricos establecen con las naciones menos desarrolladas "puentes" que luego utilizan las mafias o la inmigración.
"Las migraciones aparecen y desaparecen en el tiempo", señaló la socióloga, quien recordó que las oleadas migratorias no se prolongan más de 50 años.
"PROFETAS DEL CAMBIO"
En la dimensión mundial del fenómeno incidió el obispo de Jales (Sao Paulo, Brasil), Demetrio Valentini, quien destacó la calidad de "profetas del cambio" de los inmigrantes, porque "ponen en evidencia -dijo- las desigualdades y las nuevas formas de explotación".
El obispo brasileño subrayó la urgencia de realizar una inversión de criterios de forma que, en lugar del "todo está al servicio de la ganancia suprema", vigente en la actualidad, "la economía responda a la política y la política a los principios éticos".
Contra el neoliberalismo arremetió también el escritor y periodista uruguayo Eduardo Galeano, quien, a través de un vídeo grabado, señaló que los inmigrantes "sólo reclaman ser tratados como el dinero, para el que no hay fronteras".
La ex relatora especial sobre derechos humanos de los inmigrantes para Naciones Unidas, Gabriela Rodríguez Pizarro afirmó que no se puede contemplar este fenómeno como una avalancha, sino como parte de la dinámica de la globalización.
INMIGRANTES VULNERABLES
Rodríguez Pizarro subrayó que los inmigrantes son especialmente vulnerables a caer en las redes de las mafias y denunció la conculcación de los convenios internacionales en el trato a los indocumentados.
"Los países reconocen los convenios internacionales sobre esta materia, pero luego introducen normas de protección de derechos que sólo afectan a sus ciudadanos", señaló.