SINJAI, Indonesia.- Al menos 198 personas perdieron la vida en inundaciones y deslizamientos de tierras y otras 80 desaparecieron después de las lluvias torrenciales que cayeron en el sur de la isla indonesia de Célebes, dijeron hoy las autoridades.
Los equipos de salvamento esperan que el balance provisional aumente, ya que algunos cadáveres estaban aún enterrados en el barro o habían sido arrastrados hasta el mar por los ríos desbordados. El último balance constata 183 muertos y 67 desaparecidos en el distrito de Sinjai.
"La mayoría de los cadáveres fueron arrastrados al mar y allí se está centrando nuestra búsqueda. El número de cuerpos sepultados bajo los escombros (...) es relativamente limitado", explicó un miembro de los servicios de rescate, que no descartó la posibilidad de salvar a supervivientes, citando como ejemplo el rescate de una pareja de ancianos hallados ayer en el mar, flotando entre restos de madera.
Decenas de pueblos permanecen aislados, ya que las riadas de barro han obstruido las vías de acceso.
DEFORESTACIÓN CAUSA DESLAVES
La mayoría de las víctimas se ahogaron en la brusca subida de las aguas y los corrimientos de tierra que se registraron en diversos lugares.
Los deslaves y las inundaciones son frecuentes y a menudo muy mortíferos en Indonesia, sobre todo en enero y febrero, el punto álgido de la estación de lluvias.
Estos desastres son generalmente atribuidos a la deforestación. La isla de Célebes, también llamada Sulawesi, está siendo destruida por las explotaciones forestales, que a menudo operan ilegalmente.
Según las organizaciones ecologistas, Indonesia pierde en superficie boscosa el equivalente de entre cuatro y seis campos de fútbol por minuto.
Más de 150 indonesios murieron en enero en un deslave de tierra e inundaciones en la isla de Java.