La discusión de una nueva tabla salarial hace más atractiva la situación en El Salvador
El sector privado salvadoreño respalda la llegada de trabajadores extranjeros al país bajo un proceso ordenado y consideran que efectivamente resultará atractivo para los inmigrantes, el hecho de tener en los próximos meses un nuevo salario mínimo.
A partir de que el Gobierno salvadoreño anunciara que se deben iniciar las conversaciones sobre el salario mínimo, el Ministerio del Trabajo de este país convocó a una primera reunión a la que asistieron funcionarios, empresarios, organizaciones privadas y universidades, con el fin de que el 21 de junio se inicien los procesos de discusión de la nueva tabla salarial.
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Estas modificaciones generan expectativas a nivel de la región, de forma que muchos trabajadores temporales sobre todo procedentes de Nicaragua y Honduras llegan a El Salvador, atraídos por el pago en dólares y con una nueva modificación.
Esto representa un atractivo laboral, ya que mientras en Nicaragua la tabla salarial para el sector servicio-agrícola es de 57 dólares mensuales, en El Salvador actualmente es de 144 dólares.
El presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de la Empresa Privada de El Salvador (ANEP), Raúl Melara Morán, señaló que durante las primeras reuniones sostenidas sobre el tema se ha discutido la revisión del pago a los trabajadores extranjeros.
Sin embargo, la Viceministra del Trabajo, Carmen Elisa Sosa de Callejas, de El Salvador, indicó que las reuniones recién empiezan pero que el tema no ha sido abordado de forma particular, pero que cualquier sugerencia podría ser incluida para su análisis.
La revisión del pago de salario mínimo a los trabajadores extranjeros debe ser examinada, pues según la embajadora de Nicaragua en El Salvador, Cecile Saborío, muchos de los nicaragüenses que trabajan de forma ilegal en el país perciben ingresos por debajo de lo establecido en la ley.
No obstante, el Ministerio del Trabajo realiza algunas inspecciones, y se aplican algunas sanciones a las empresas por contratar ilegales y no tanto por no pagar el mínimo.
En tanto, la empresa privada, que es la mayor contratante en el país, desde su cúpula directiva, sostiene que esa labor de cumplimiento le corresponde vigilarla al Ministerio del Trabajo y al Ministerio de Gobernación.
“Nuestra labor ha sido hacer llamados a los diferentes sectores empresariales a que operen en el marco que establece la ley”, sostuvo Melara.
En el 2005 hubo un plan de migración laboral ordenada hacia El Salvador, cuya responsabilidad de pago de salarios, prestaciones, y situación migratoria corrió por cuenta de las empresas.
De esa manera al menos 28 nicaragüenses obtuvieron un permiso por seis meses bajo la categoría de braceros ubicados en uno de los ingenios azucareros del país.
NO TODO LO QUE BRILLA ES ORO
Pero la embajadora nicaragüense considera que el pago en dólares a los obreros agrícolas aplicado en El Salvador no representa una ganancia excesiva con respecto al córdoba ganado en Nicaragua, debido a que aún se mantiene la política de deslizamiento monetario.
Por otro lado, no es tan beneficioso por cuanto la mayoría de los nicaragüenses llegan al país a trabajar de forma ilegal, y si éstos se sometieran al proceso de regularización migratoria, sus ingresos se verían disminuidos en determinado momento, ya que los costos de tramitación son elevados, superando más de los 100 dólares por persona anualmente.
Mientras, que si los migrantes llegan a El Salvador cada tres meses trasbordando pueden gastar menos de 50 dólares, dado que la mayoría de los trabajadores migrantes pertenece a los departamentos de León y Chinandega.
No obstante, la expectativa se mantiene, y Melara es de la opinión de que “cualquier modificación al salario mínimo en El Salvador, en donde el salario se expresa en dólares, afecta las condiciones de oferta y demanda laboral”.
Agrega que: “Indudablemente un cambio en la cantidad de trabajadores extranjeros que legalmente estén interesados en trabajar en el país, también depende de su calificación y sus habilidades laborales”.
PRIORIDAD PARA SALVADOREÑOS
Aunque la Viceministra del Trabajo indicó que si bien el país no cierra la posibilidad a la mano de obra extranjera, la prioridad para la institución es darle oportunidad en primera instancia a los nacionales.
Para el sector privado salvadoreño el aumento del salario mínimo y la contratación de mano de obra extranjera es una señal real de un aumento en sus costos, sin ninguna diferencia entre nacionales y extranjeros.