El Banco Central de Nicaragua (BCN) proyectó que las remesas familiares alcanzarían este año los 700 millones de dólares, al tiempo que se mostró a favor de la aprobación de una ley para regular las remesas familiares, pero enfocada a vigilar a las empresas que prestan el servicio de transferencias.
Mario Alemán, gerente de Investigaciones Económicas del BCN, dijo estar de acuerdo con “un marco legal que permita establecer los requisitos que deben tener las empresas que manejan las remesas”, tal como en parte lo propone una iniciativa de ley propuesta por el diputado y ex primer secretario de la Asamblea Nacional, Miguel López Baldizón.
“La ley debe dar seguridad al usuario, pero en virtud de una ley es complicado el poder regular los costos (del servicio), indicó Alemán.
El proyecto legislativo faculta a la Superintendencia de Bancos (SIB) establecer los lineamientos de operación de las empresas, quedando comprendidos los requisitos que debe contener el comprobante de la transferencia como el desglose de la moneda extranjera enviada, la comisión, el tipo de cambio aplicado y el monto en moneda nacional entregado, si éste es el caso.
Igualmente establece que la empresa está obligada a aplicar al pago de la remesa el tipo de cambio oficial que fija el BCN, del día en que se haga el cobro por parte del usuario destinatario de la remesa.
FOMENTO DE INVERSIONES
Además la propuesta legislativa indica que las autoridades nacionales y municipales estarían facultadas para que, en conjunto con los nicaragüenses que envíen y reciben remesas, establezcan programas de desarrollo para mejorar las condiciones de sus localidades de origen.
Actualmente, según refirió Alemán, las remesas familiares se utilizan en gran parte para el consumo, tanto para financiar necesidades básicas como para la adquisición de bienes duraderos como electrodomésticos.
“En Nicaragua al igual que en la mayoría de los países de la región, como Guatemala, Honduras y El Salvador, que tiene un fuerte ingreso de remesas, éstas funcionan como un complemento del salario social… por lo que sería bastante difícil inducir que se dediquen a inversiones”, valoró Alemán.
CIERRAN BRECHA COMERCIAL
Las remesas familiares contribuyen, junto a los préstamos y donaciones de la cooperación internacional, y junto a los recursos de la inversión extranjera, a reducir el déficit comercial de Nicaragua, es decir la diferencia que resulta entre que se exporta e importa.
Alemán estimó que este año las remesas alcanzarán los 700 millones de dólares, en contraste con los 600.4 millones de dólares del 2005.
Entre enero y abril del 2006 las remesas sumaban 218.6 millones de dólares, lo que representa un crecimiento del 23.2 por ciento con respecto al mismo período del 2005.
Sin embargo, para el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Nicaragua recibió el año pasado 850 millones de dólares, según un informe publicado por la entidad financiera regional, por lo que este año superarían los 900 millones.