Los Veinticinco respondieron ayer con posturas muy divergentes a la presión para que la Unión Europea (UE) aumente su oferta agrícola, con Francia en un extremo, partidaria de un fracaso en la OMC antes que un mal acuerdo, y del otro, los países como Reino Unido, dispuestos a dar más y a lograr un pacto a cualquier precio.
Los ministros agrícolas de la UE analizaron el estado de las negociaciones dentro de la Organización Mundial del Comercio (OMC), cuando queda poco más de una semana para una reunión informal ministerial en Ginebra, con el fin de acelerar la Ronda de Doha lanzada en 2001 para liberalizar los intercambios.
La UE constató una vez más las presiones de otros socios de la OMC para que amplíe sus concesiones agrícolas, tal y como piden países emergentes.
Asimismo, tanto la comisaria europea de Agricultura, Mariann Fischer Boel, como un grupo numeroso de países, entre ellos España, reclamaron a Estados Unidos que ceda más en agricultura “y mueva ficha”, al igual que lo ha hecho la UE.
Un grupo importante de países, entre ellos España, afirmaron que la Unión Europea ya ha cedido bastante y reclamaron paralelismo por parte de otros socios, explicó la ministra española de Agricultura, Elena Espinosa.
Aludieron a la necesidad de que Estados Unidos reforme sus ayudas internas y también sus apoyos a la exportación agrícola, en forma de créditos o ayuda alimentaria.
Sin embargo, un grupo de estados más extremo, liderado por Francia, se expresó en una línea mas radical e incluso afirmó que es preferible “un fracaso a un mal acuerdo” que ponga en peligro la agricultura europea, como afirmó el ministro francés, Dominique Bussereau.
En esta posición estarían Francia, Italia, Irlanda, Italia, Austria, Eslovenia y Hungría, según fuentes comunitarias.
Un segundo grupo, con Holanda, Luxemburgo, Finlandia y Alemania, apoya a la Comisión Europea (CE) y expresó preocupaciones “no comerciales” y típicamente europeas como el bienestar de los animales o las denominaciones de origen.
Según las fuentes, España y Chipre se situarían en una postura cercana a los extremos, pero moderada, mientras que Portugal también estaría en la moderación, aunque más cerca de la CE.
Por el contrario, el Reino Unido, Dinamarca, Suecia, Eslovaquia, Estonia y Lituania dejaron entrever que quieren un acuerdo a cualquier precio y que están dispuestos a ceder más en agricultura, pues la UE tiene intereses en otros sectores (bienes industriales y servicios).