La inminencia del torneo de Wimbledon ha revivido, como siempre, la polémica sobre los premios. El campeón recibirá 1,170 millones de dólares, pero la campeona recibirá 1,117 millones.
Esa diferencia de 53,000 dólares ha provocado esta vez las iras de la parlamentaria Tessa Jowell, secretaria de Cultura británica.
En una carta al club organizador del torneo, Jowell expresó su profunda preocupación por la diferencia y exhortó al presidente del club, Tim Phillips, a que siga el ejemplo de los otros tres torneos del Grand Slam, que ofrecen los mismos premios a los campeones.
“Conozco su posición sobre esto, pero en mi opinión es anómalo que las mujeres reciban menos dinero en premios que los hombres, y esto mancha la imagen del torneo”, escribió Jowell.
Phillips ha dicho que la bolsa total de los hombres es menor que la de las mujeres porque son pocos los varones en los primeros puestos que juegan en dobles. Además, los hombres juegan al mejor de cinco sets y las mujeres al mejor de tres.
Un vocero de Wimbledon dijo el lunes que el club no responderá a las declaraciones de Jowell.
Se retira
La ex campeona Lindsay Davenport se retiró de Wimbledon el lunes debido a una lesión en la espalda.
La estadounidense de 30 años, 6ta en el ranking mundial, tampoco pudo participar en el Abierto de Francia. Su última participación en un torneo fue en marzo.
Davenport ganó Wimbledon en 1999 y fue finalista en 2000.
Serena Williams se había retirado antes debido a sus problemas crónicos de rodilla.
Otros que se han retirado debido a lesiones son el argentino José Acasuso, el español Carlos Moya y el estadounidense Taylor Dent.
Tranquila
Amelie Mauresmo está dispuesta a olvidarse de su fracaso en Roland Garros y concentrarse en Wimbledon, pero con ayuda de la embajada británica en París.
La francesa fue derrotada por Nicole Vaidisova en la cuarta ronda del Abierto de Francia.
“Descansé unos días... y empecé a entrenarme en césped en la (cancha de la) embajada británica. Fue extraordinario”, dijo Mauresmo en Eastbourne, donde es la primera preclasificada.
Mauresmo dijo que jugar en el césped era de alguna manera tranquilizante.
“Tal vez soy muy tradicional, pero creo que es algo especial”, dijo. “Sobre todo cuando uno ve que el césped se vuelve cada vez más lento. La diferencia no es tan grande como antes”.
Por su parte, la campeona de Roland Garros, Justine Henin-Hardenne, dijo que le parecía difícil continuar su éxito parisino en Wimbledon, que comienza el 26 de junio.