Larry Galeano entró en explicaciones técnicas. Detalló incluso la estrategia empleada para sacar de balance a la terrible artillería de Matagalpa. Pero después reveló el gran secreto que ha permitido a los granadinos estar adelante 2-1 en la Serie Final.
“Estamos disfrutando cada juego. Hemos salido a jugar con el corazón y nos vamos a llevar lo que Dios nos regale en esta serie”, dijo el receptor de los Tiburones, quien por segundo día consecutivo, volvió a ser protagonista del triunfo sultaneco.
Quizá no pueda decirse lo mismo de la caseta matagalpina, donde ganar, más que una posibilidad, parece una obligación hasta ahora sin ser cumplida.
Juan Blandón fue otro de los héroes con su cañonazo remolcador en el segundo episodio.
“Muy pocos se fijan en mí y no creen que pueda ser útil, pero hoy desde que vine al estadio sentía mucho optimismo y me alegra que mi batazo haya ayudado al equipo”, dijo Blandón.
Blandón es jinotegano y cuando Miguel Mendoza le consultó si tenía emociones entrelazadas tras enterrar a sus vecinos, dijo que “nadie es profeta en su tierra y que en Granada lo han acogido como a uno de los suyos”.
Por su lado, Kenly Chang, quien se llevó la victoria, señaló que la clave fue mover sus lanzamientos y mezclarlos de tal modo que no resultaran predecibles.
“En el segundo episodio me sentí un poco preocupado, pero al salir adelante, pensé que podía ganar el partido y mi recta y el slider me fueron útiles”, dijo.
Chang ponderó la jugada de Juan Carlos Urbina, pero lo clave dijo fue el out final en el home.