Otro hecho inesperado en esta Copa. Italia se encontró tratando de atravesar por un campo minado mientras enfrentaba a un corajudo equipo de Estados Unidos, y tuvo que conformarse con el angustioso empate 1-1, que deja abierta a especulaciones la última fecha del Grupo E.
Fue un partido muy accidentado, casi siempre friccionado, cargado de amonestaciones, jugadas confusas, goles anulados por infracciones en cada cabaña, y naturalmente, tarjetas amarillas y rojas.
Italia, que parecía estar en ruta en establecerse territorialmente después del gol abridor de Alberto Gilardino a los 22 minutos, se vio afectada por la “estocada” en contra del momentáneamente desajustado Cristian Zaccardo a los 27 minutos, y la expulsión de Daniele De Rossi, quien perdió la cabeza a los 28 minutos, agrediendo con un hiriente codazo en el rostro de Brian McBride.
Frente a un enérgico y acertado arbitraje del uruguayo Jorge Larrionda, Estados Unidos perdió a dos hombres, Pablo Mastroeni por una barrida abre surcos a los 45 minutos, y Eddie Pope, en el propio arranque de la segunda etapa.
La primera alteración de la pizarra fue en el minuto 11 y de manera sencilla. Italia por medio de Andrea Pirlo cobró un tiro libre desde la derecha, y el envío en parábola corta, fue un metro adelante de la súper-poblada barrera. Gilardino se desprendió, se impulsó, y con estupendo cabezazo dejó sin chance a Kasey Keller, adelantando a Italia 1-0.
El empate, cuatro minutos más tarde, fue producto de una rareza. Tratando de despejar el peligro sobre una pelota bombeada hacia el área, Cristian Zaccardo, con el botín zurdo, le pegó mal al balón desviándolo hacia atrás y metiéndolo en su propia meta, junto al vertical derecho del arquero Gianluigi Buffon.
Ambos equipos estuvieron navegando en el mar de las complicaciones. Las defensas, inseguras, terminaron agotadas, casi arrastrándose en la grama del Estadio de Kaiserslautern, en tanto las líneas de fuego, que se excedieron en su esfuerzo, derrocharon todas sus energías.
Estados Unidos tuvo en el arquero Keller un factor de seguridad de vital importancia, con el agregado de la extraordinaria gravitación alcanzada por Landon Donovan. Italia contó con Genaro Gattusso muy efectivo, y Pirlo, un permanente agitador, más la ágil variante aplicada con el ingreso de Alessandro Del Piero.
Este resultado, hasta cierto punto imprevisto después de haber visto como el equipo norteamericano fue doblegado 3-0 por República Checa, agregado al sorprendente triunfo de Ghana 2-0 sobre los checos, permite contemplar una serie de posibilidades sobre el desenlace del Grupo E.
Italia es líder con 4 puntos, pero perseguida por Ghana y República Checa que tienen 3, y por Estados Unidos con 1, no tiene boleto seguro.
Si Ghana derrota a Estados Unidos y los checos a Italia, clasifican el equipo africano y el checo con 6 puntos, descartando a la escuadra azul, lo cual constituiría una verdadera sorpresa en el Mundial.