Arabia Saudí ordenó este sábado realizar la autopsia de los dos ciudadanos saudíes hallados muertos en la base militar estadounidense de Guantánamo (Cuba) tras la repatriación de los cadáveres, a primeras horas de la jornada, informó la familia de uno de los dos ex detenidos.
“Las autoridades saudíes ordenaron, con nuestro consentimiento, la autopsia de ambos cadáveres para conocer la razón real de su muerte”, declaró a la AFP Nahez Ghazi al Otaibi, primo de uno de los fallecidos, Manii Ben Chaman al Otaibi.
Las familias de Manii y del otro detenido saudí, Yasser Talal al Zahrani, tuvieron acceso a los cuerpos de sus fallecidos en la mañana del sábado, poco después de que los cadáveres fuesen repatriados desde Guantánamo, añadió Otaibi.
El Pentágono anunció en la noche del viernes la repatriación de los cadáveres de ambos saudíes y del yemení, Salah Ali Abadalá Ahmad, los tres prisioneros que, aparentemente, se suicidaron el 10 de junio en el centro de detención de presuntos terroristas islamistas mantenidos por Estados Unidos en la base de Guantánamo.
Nahez al Otaibi afirmó que su familia duda de la hipótesis del suicidio declarada por Washington.
“Mi primo (...) era un buen musulmán”, dijo a la AFP en alusión al hecho de que el suicidio está prohibido por la religión islámica.