El ataque de Matagalpa lucía casi inofensivo ante el pitcheo bajito y rápido de Julio César Raudez, hasta que salió su héroe del banco, Sergio Mena, para darle la inspiración que necesitaban.
“Cuando miramos el jonrón de Mena después que nos había costado anotarle una carrera a Raudez, sabíamos que las cosas habían cambiado. Nos inspiró la manera cómo llegó y mandó esa bola de jonrón”, comentó Justo Rivas después del partido.
Y fue precisamente Justo Rivas, quien en el siguiente episodio, el octavo, descargó un vuelacerca enorme que midió todo el jardín izquierdo y puso la ventaja que jamás perdieron los Indígenas.
“No busqué el jonrón porque jamás lo hago, en lo único que me concentré fue en seguir la pelota y conectarla lo mejor que pudiera sin imaginarme que se fuera, pero cuando la vi que se iba lo disfruté”, comenta Rivas.
Según Raudez, con el jonrón de Mena se descuidó, pues le lanzó pensando que aguantaría el swing, sin embargo, los envíos para Rivas y García fueron envíos difíciles y éstos los conectaron bien.
Mientras tanto, Omar Cisneros trató de ser cauteloso y aseguró “con esta victoria no podemos pensar en que Granada es un equipo fácil porque cometeríamos un error, sino que tenemos que luchar cada juego. Ya vieron que en un descuido se habían ido arriba”, dijo.