La policía de Costa Rica detuvo ayer a cuatro personas, entre ellos un nicaragüense, sospechosos de asaltar una envasadora de gas en la ciudad de Cartago y de herir en los testículos a un vigilante privado.
La detención, que dejó además el decomiso de dos armas de fuego y un auto, ocurrió ayer gracias a la astucia de dos policías motorizados de la delegación del Casco Metropolitano de San José, quienes al notar un vehículo marca Daewoo que circulaba en forma sospechosa cerca de la Rotonda de La Bandera, de inmediato le hicieron señales de alto.
Sin embargo, el conductor hizo caso omiso y aceleró su marcha hasta llegar a las inmediaciones del restaurante Taco Bell, ubicado en las cercanías del mall San Pedro, sitio donde fue interceptado por los dos motorizados.
El nicaragüense detenido es de apellidos Calero Nájera, quien recién había salido de prisión, luego de descontar 12 años de condena por asalto.
Los otros sospechosos son un costarricense de apellidos Noguera Aarón, quien presentaba orden de captura por asalto y un panameño de apellidos Rodríguez Herrera, en contra del cual existía otra orden de captura por portación ilegal de arma.
Otro de los detenidos es un colombiano de apellidos Ortiz Jiménez, quien tenía 4 órdenes de captura por delitos como lesiones con arma, violación a la ley de psicotrópicos, robo agravado y portación ilegal de armas. Fue hospitalizado por heridas de bala.
Tanto el auto en que viajaban como los 4 sospechosos fueron puestos a la orden de las autoridades judiciales, así como una pistola calibre 9 milímetros y un revólver calibre 32, ya que las autoridades los relacionan con la comisión de varios delitos.