Managua
07:27 pm
10.06.06
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Nacionales
Los tres acusados por la masacre de cuatro policías de la delegación de Bluefields, durante el juicio que inició el jueves y concluyó ayer. (la prensa/S. León)
Los Reñazco libres¿Y los asesinos...?
Tres acusados por la matanza de cuatro policías, en Bluefields, fueron declarados inocentes por un jurado de conciencia
Jefe policial no descarta que narcotraficantes hayan pagado a testigos
Sergio León C. y Elízabeth Romero
nacionales@laprensa.com.ni
Antecedentes de defensor

Los archivos de LA PRENSA confirman que uno de los abogados defensores de los Reñazco, Álvaro Martín Chica Larios, tiene antecedentes por droga.

El 13 diciembre de 1996 una patrulla policial capturó frente a la Fuerza Aérea a Álvaro Martín Chica Larios, junto a Rafael de Jesús Pérez Giraldo, colombiano, y José Salvador Gutiérrez López, guatemalteco, cuando transportaban 50 kilos de cocaína que habían introducido al país procedente de Panamá, refieren los archivos.

El 17 de diciembre de 1996 , LA PRENSA publicó que tanto Chica Larios como los otros dos detenidos en el trasiego de 50 kilos de cocaína, declararon en el Juzgado Quinto de Distrito del Crimen de Managua, que otros 50 kilos de cocaína, encontrada el 3 de diciembre cerca del Hotel Camino Real, donde se celebraba una reunión de jefes de Policía de Centroamérica, era parte del alijo de cocaína que planeaban enviar a Estados Unidos.

Este jueves 8 de junio de 2006, Chica reconoció a LA PRENSA que fue procesado por los 100 kilos de cocaína, pero también aseguró que un jurado de conciencia le dictó sentencia absolutoria. En el 2001 también fue acusado por estafa por un Banco, pero fue sobreseído.

En un recinto copado por efectivos policiales, un miembro del jurado de conciencia leyó ayer el veredicto absolutorio contra tres miembros de la familia Reñazco, acusados durante el juicio oral y público, iniciado el jueves por el Ministerio Público, como cooperadores necesarios en el asesinato de cuatro policías en la delegación de Bluefields, el 4 de mayo de 2004.

Si los Reñazco son inocentes, como concluyó el jurado, ¿quiénes colaboraron con el asesinato y quiénes son los asesinos? La Policía seguirá buscándolos.

El veredicto final cayó como agua fría sobre los agentes policiales que, cabizbajos y con los ojos llorosos, abandonaron el recinto judicial lamentando la falta de sensibilidad de los miembros del jurado.

El jurado de conciencia que declaró no culpables a José Ángel Padilla Oporta, Carlos Alberto Padilla Oporta y Marcos Reñazco Padilla, estaba compuesto por tres jóvenes y dos adultos.

Ese 4 de mayo, cuatro agentes policiales fueron asesinados con crueldad por sicarios todavía no identificados por la Policía Nacional. Las víctimas fueron el capitán Juan José Fúnez, la suboficial Ruth González García y los policías Róger Ernesto Villachica y Johnny Dometz Henry.

De esa agresión sobrevivió la agente Ana Estela Valderrama García, quien declaró ante los miembros del jurado de conciencia que el ex agente antidrogas Delvin Jirón Gutiérrez era uno de los agresores.

Valderrama García aseguró haber visto a cinco sicarios en la oscuridad y dijo que uno de ellos le preguntó cuántos puntos fijos había.

“El término punto fijo sólo es utilizado por los policías, por eso me confié; creo que entre los que llegaron... fueron policías, ahora sé que esa persona que me habló antes que me agredieran fue Delvin Jirón”, acusó la sobreviviente.

El ex jefe de la Policía de Bluefields, comisionado Luis Barrantes Jiménez, actual jefe del Distrito policial número 4 de Managua, declaró ante el jurado de conciencia que Valderrama le pidió que no la matara cuando trató de conversar con ella, tras la masacre.

“Cuando yo me hice presente donde ella estaba en el Sistema Penitenciario (de Bluefields), me le acerqué. Estela me gritó ‘no me mate, no me mate, no me mate’. Ella pensó que era uno de los asesinos, pero yo la calmé, me identifiqué, le dije que era el jefe Luis Barrantes y se calmó”, relató.

El jefe de la Policía de Bluefields, comisionado mayor Gregorio Aburto, anotó que el testigo de la Fiscalía, Domingo Alarcón Ortiz, aceptó ante el jurado de conciencia que proporcionó los guantes con los cuales se ejecutó el crimen; participó en la compra de los cuchillos con que mataron a los policías y observó cuando el taxi de la familia Reñazco iba detrás de la camioneta policial, después del crimen.

“Desgraciadamente los señores del jurado no vieron eso. Todo esto nos preocupa”, lamentó el jefe policial. “Nos sentimos ofendidos porque el jurado no actuó apegado a las pruebas. En Nicaragua pasa de todo, este es un país laboratorio, por tanto nosotros ya estamos totalmente curados”.

El fiscal especial del caso, Javier Morazán, dijo que el veredicto fue injusto porque había suficientes elementos de convicción contra tres miembros de la familia Reñazco.

¿Narcos pagaron testigos?

En Managua, el jefe de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), comisionado mayor Julio González, advirtió que pese a que los tres acusados como colaboradores fueron declarados no culpables, no descansarán hasta echar el guante a los autores directos y materiales de la matanza, que aún están en libertad.

“Los vamos a capturar donde estén”, sostuvo González, quien consideró que el sistema de justicia estaba en desventaja en ese juicio, porque “allí lo que estaba corriendo en recursos del narcotráfico era violento”.

“No me atrevería a decir si hubo dinero ante los jurados que salieron seleccionados, pero sí ante las otras personas que ellos presentaron como testigos; movieron mucho dinero, para efecto de crear condiciones y para que fuera un veredicto de no culpabilidad, ahí sí el narcotráfico invirtió mucho recurso para obtener este tipo de veredicto”, sostuvo González.

Aclaró que en este caso no hay ninguna responsabilidad del Poder Judicial, “porque no es el juez quien juzgó, es el pueblo”.

El director de la Policía, primer comisionado Edwin Cordero, lamentó que un trabajo de dos años haya terminado de esa manera. “Había suficientes evidencias, creo que los testigos eran más que elocuentes para esto, para condenarlos: una de las afectadas, la oficial Estela Valderrama, quien identifica claramente a Jirón como uno de sus agresores”, dijo.

El director de la Policía no descartó que el veredicto del jurado haya sido el resultado de la intimidación.

Tanto Cordero como González aplaudieron la actuación de los representantes del Ministerio Público en este juicio.

Cordero dijo que la vida de los testigos corre peligro, por lo que garantizarán protección para todos ellos.

Consultado sobre la solicitud de ampliación efectuada en semanas anteriores por la Fiscalía, que incluía investigar al subcomisionado Oscar Larrave, ex jefe Antidrogas en Bluefields, Cordero afirmó: “Nosotros concluimos que no hay ninguna vinculación de Larrave en este caso”.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda