Después de un difuso inicio, Vicente Padilla se enderezó en forma drástica y volvió a mostrar el brillo cegador que aturde a sus rivales, pero eso no bastó para vencer a Boston, y quedó al margen del resultado.
Padilla quedó sin decisión, en un partido que los Medias Rojas le ganaron 4-3 a los Rangers, en una lluviosa jornada anoche en el Fenway Park, pero quedó un buen sabor de boca tras su labor frente a esa poderosa batería.
El nica lanzó 7 entradas, en las que cedió 9 hits y 3 carreras, producidas por cuadrangular de Trot Nixon en el primer episodio. Y aunque no dio más libertades, Tim Wakefield contuvo a los Rangers y resultó imposible revertir el marcador para Texas.
Coco Crisp y Mark Loretta saludaron a Padilla con sencillos en el inicio del juego, mientras David Ortiz con su presencia de mamut, se acercó al plato, con Manny Ramírez detrás.
Los dos fueron dominados por Padilla. Ortiz elevó inofensivamente al letfield y Ramírez abanicó la brisa para el segundo out. Todo pareció resuelto, mientras el nica echaba humo.
De pronto, Padilla desaceleró su recta y sobre un disparo de 89 millas, Trot Nixon descargó su jonrón y en un abrir y cerrar de ojos el pinolero perdía 3-0.
Vicente reaccionó en forma violenta y colgó seis scones en línea, pero todo fue inútil. Wakefield sólo fue alterado por jonrón de dos carreras de Michael Young en el segundo y luego se dedicó a colgar ceros.
Texas niveló las acciones 3-3 en el octavo, cuando Craig Hansen, el relevista de Wakefield, cedió la carrera del empate, aún cuando recurrió a la ayuda de Jon Papelbon, quien no pudo sostener la ventaja.
A esas alturas, Padilla estaba fuera de la colina y al igual que Wakefield, quedaba sin decisión. Francisco Cordero cedió la carrera del triunfo para Boston y cargó con la derrota, mientras Papelbon se anotaba el triunfo.
Mike Lowell con elevado de sacrificio decidió el juego y completó una gran jornada, debido a que también se lució a la defensa.
Papelbon no salvó, pero se llevó la victoria.