QUITO.- Los ecuatorianos festejaron ruidosamente bajo la lluvia en Quito, la victoria de de su selección sobre Polonia en la Copa Mundo de Alemania 2006, volcándose a las calles al grito de "sí se pudo".
El pitazo final desató la euforia contenida durante los 90 minutos del juego que dejó a la Tricolor con un alta probabilidad de avanzar a la segunda ronda del torneo germano.
Al término del encuentro en Gelsenkirchen, los ecuatorianos se fundieron en abrazos desafiando la lluvia en Quito, saliendo a la principales avenidas a celebrar el triunfo.
"Sí se pudo, sí se pudo", gritaban los aficionados que por disposición del gobierno recortaron la jornada laboral, para seguir el debut del equipo que dirige el colombiano Luis Fernando Suárez.
En varios puntos de la ciudad, el compromiso fue observado en pantallas gigantes en un ambiente festivo en el que resaltó el color amarillo del uniforme del plantel.
La radio y la televisión se hicieron eco de la victoria, dando paso a los testimonios de ecuatorianos exultantes por la celebración.
AHORAN VAN POR COSTA RICA
El mensaje fue uno solo: "Ahora vamos por Costa Rica para asegurar la clasificación", en una muestra de confianza y optimismo que se propagó por todos los rincones. Con los tres puntos, el plantel ecuatoriano disputará el martes su segundo encuentro mundialista frente a una Costa Rica herida por la derrota frente a Alemania, en el juego inaugural del Grupo A.