La Policía formó un equipo especial de la Dirección de Investigaciones Económica y de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) que investiga el robo de cinco pistolas Colt de la Hacienda San Jacinto, ocurrido el pasado lunes.
La Policía ha establecido contacto con agencias homólogas de todo el mundo y coordinado a través de la oficina de la Policía Internacional (Interpol) en Managua, previendo que las armas robadas puedan ser llevadas a cualquier parte del mundo, dijo el jefe de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, comisionado mayor Alonso Sevilla.
En ambos casos la Policía cuenta con sospechosos y concretamente en el último robo, en la Hacienda San Jacinto, Sevilla confirmó que se trata de cinco personas sobre las cuales no proporcionó mayores detalles, pues explicó que no se trata de autores confirmados.
Aunque el vocero policial dijo que aún no puede confirmar si ya fueron sacadas del país las armas que fueron utilizadas por los filibusteros encabezados por William Walker en contra de los patriotas, en la histórica batalla del 14 de septiembre de 1856.
Sevilla llamó a la ciudadanía a colaborar en caso de conocer algún tipo de información sobre el robo en la hacienda San Jacinto, a inicios de esta semana y en el museo de León, a mediados de mayo, de donde fue sustraída la fe de bautismo del Príncipe de las Letras Castellanas, Rubén Darío, lo comuniquen a la Policía.
A cambio las autoridades prometen que no revelarán la identidad del informante.
Entre los posibles compradores de las armas se mencionan a coleccionistas de antigüedades, aunque el vocero policial prefirió no especular.
El pasado miércoles, el director del museos del Instituto Nicaragüense de Cultura (INC), Edgard Espinoza, no descartó que el robo en ambos sitios esté vinculado.
En el sitio histórico, además de las pistolas, también existen tres bayonetas, la carátula del reloj y el tintero propiedad del general José Dolores Estrada. Extrañamente los ladrones no tocaron esos objetos.
Las pistolas Colt, de fabricación norteamericana, estaban en la Sala uno en la Casa Hacienda de San Jacinto y para sustraerlas los desconocidos violentaron la ventana del lado norte.
Se presume que el robo ocurrió la tarde del lunes, a eso de las 4:00 p.m., cuando el vigilante del lugar realizó un rondín y observó que la ventana estaba violentada y la puerta principal abierta.