El programa de Fomento de Servicios Financieros para Poblaciones de Bajos Ingresos que apoya la cooperación suiza (Promifin-Cosude), formalizó recientemente un convenio de apoyo con la Superintendencia de Bancos y otras Instituciones Financieras (SIB), encaminado a crear un ambiente dentro del Estado que promueva la competencia en condiciones de igualdad entre las instituciones microfinancieras.
Una de las metas del convenio va dirigida a fomentar la transparencia, solidez y confiabilidad del sector de las microfinanzas, a través de la existencia de un marco legal institucional y de supervisión de este sector.
El convenio tiene como objetivo apoyar la creación de estructuras especializadas dentro de la SIB que puedan generar las capacidades técnicas para una adecuada regulación y supervisión a través del desarrollo de las normativas, estructura y manuales para la creación de una Unidad de Microfinanzas dentro de esta entidad del gobierno.
El esfuerzo de Promifin-Cosude, dentro de sus planes de armonizar el apoyo de los cooperantes, va enfocado a complementar la ejecución del Proyecto de Acceso Generalizado a Servicios Financieros, que ejecuta el Banco Mundial en los países de Nicaragua y Honduras, por un monto de 38,600 dólares.
El tema de regulación del sector microfinanciero en Nicaragua es una necesidad inmediata, considerando la creciente atención a empresarios de la micro y pequeña empresa y a la pequeña producción rural mostrada en los dos últimos años por las dos instituciones financieras reguladas (Procredit y Findesa), los veinte organismos no gubernamentales especializados en microfinanzas y las treinta cooperativas de crédito más representativas del país.
A diciembre del 2005, la cartera de crédito mostrada por todas estas entidades alcanzó 282.3 millones de dólares, atendiendo a un total de 407 mil clientes dedicados a las distintas actividades económicas.