El ex Superintendente de Bancos, Noel Sacasa, defendió la liquidación de los bancos quebrados entre 1999 y el 2001, al tiempo que sostuvo que actuó “de buena fe” en el proceso.
“Todos los bancos que fueron intervenidos estaban en una situación que, conforme a la ley, ameritaba su intervención”, sostuvo Sacasa, a través de una carta.
Según explica, en “los casos de Bancafé, Bamer y Banic, la venta de activos a otros bancos a cambio de asumir depósitos, fue adjudicada en un proceso transparente y competitivo”, diseñado, insistió en consulta con el Banco Central de Nicaragua, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo.
Sacasa aseguró que “la asunción de depósitos y activos de Interbank por Banpro fue acordada directamente por el Banco Central, sin consulta con, o participación de la Superintendencia de Bancos”.
“Cualquier afirmación o insinuación de corrupción o mala fe de mi parte sólo puede deberse a ignorancia o malicia”, insistió Sacasa, quien renunció al cargo hace tres años.
La representante del Banco Mundial (BM), Amparo Ballivián, advirtió que no sería sano para Nicaragua desconocer el pago de los Ceni bancarios y de cualquier otro título valor.
“No consideramos que esa sea una buena idea, porque eso le quita credibilidad y aumenta el riesgo país. Cuando hay una deuda o cualquier otro trato es un acuerdo de partes, una parte no puede decir rompo ese acuerdo, la fe del Estado está de por medio”, indicó.
Ballivián dijo que la emisión de los Ceni contribuyó a proteger los depósitos de los ahorrantes en los bancos quebrados.
El presidente del Banco Central de Nicaragua, Mario Arana, reiteró que la entidad está dispuesta a contribuir en cualquier investigación sobre la emisión de los Ceni, pero dijo que “no se debe cuestionar el pago” de los mismos.
El contralor colegiado Guillermo Argüello Poessy dijo que recibieron una carta del Superintendente de Bancos, Víctor Manuel Urcuyo, informándoles que la SIB colaborará en la investigación de los Ceni bancarios.