En siete años se han fugado 436 reos de las 24 prisiones estatales a causa de la corrupción de la policía, según denunció el Comisionado Nacional de Derechos Humanos, Ramón Custodio.
“La policía es corrupta y, por eso, existe una total inseguridad en los centros penales y en el país”, dijo Custodio a la AP.
“Las cárceles las administra la policía, que es corrupta... y en las cárceles aparecen reos con teléfonos celulares y armas de fuego que usan en contra de sus compañeros. Y las autoridades jamás averiguan cómo ingresan esas armas a las prisiones”, agregó.
Custodio informó que entre 1999 y el 2004 se fugaron centenares de prisioneros y sólo 134 han sido recapturados.
Eso significa que el 70 por ciento de los privados de libertad continúa prófugo, lo que alarma a la ciudadanía, subrayó.
En el 2004 se fugaron 67 reclusos y apenas 21 fueron recapturados por la policía. Ese año además murieron 155 reos en las cárceles: 106 en un incendio, 27 baleados o acuchillados por sus compañeros y 9 ahorcados.
Expertos de las Naciones Unidas que visitaron las cárceles hondureñas la semana pasada, estimaron que en Honduras prácticamente no hay un sistema penitenciario real y que la policía posee un poder excesivo.
Ellos detectaron que en las prisiones opera una variedad de negocios irregulares, cuyas ganancias no se sabe dónde van a parar, y advirtieron que de continuar el problema, se podría socavar la democracia y la justicia del país.
En casi todas las prisiones se han registrado asesinatos, motines y acciones violentas entre los peligrosos pandilleros y reos comunes.
Las cárceles alojan a unos 12,000 reclusos, de los que alrededor de 7,000 no han sido sentenciados en 10 años.
Según el Gobierno, las prisiones no reúnen las condiciones mínimas para alojar a los reos, que reciben apenas un dólar diario para comer.
La muerte de más de 180 presos en dos años ha puesto al descubierto la corrupción y la violencia que existe en las cárceles.