La presidenta de la Federación Nicaragüense de Atletismo (FNA), María Antonieta Ocón, señaló al cubano-nicaragüense Sergio Pupo como el artífice de la crisis en esta institución por las calumnias que ha levantado en su contra y además manipulado a los mismos federados.
Pero aunque Ocón explicó que la forma como quisieron quitarle el puesto fue ilegal, violenta y hasta desleal, porque jamás le comunicaron sus intenciones hasta que la sorprendieron pidiéndole su puesto, también le faltó complementar su exposición con documentos que desmintieran el supuesto desorden o mal manejo de los ingresos de la FNA en los últimos meses.
“Pupo tiene una habilidad increíble para manejar a las personas y eso fue lo que pasó en la reunión que querían destituirme. Fue el único que habló y de forma grosera, gritando, que dejara la presidencia, que pensara en mi familia y jamás me dijeron que era para eso la reunión”, explicó Ocón en conferencia junto a Xiomara Larios.
Según Ocón, Pupo asesor de la comisión técnica, se fue ganando su confianza, al punto de tomar decisiones que le competen al ejecutivo.
“Jamás imaginé que fuera a perjudicarme, más bien aprecié lo que hacía para ayudar a resolver algunas cosas de la Federación, algo que, ahora acepto fue una debilidad de nuestro ejecutivo porque él resolvía lo que otros no podían”, dijo Ocón.
Sin embargo, cuando se le cuestionó sobre las afirmaciones de Guillermo Mejía, tesorero de la FNA, del desorden y lo insatisfecho que dejó el informe de cuentas del 2005, Ocón dijo que fue él quien no pudo manejar las cuentas que estaban en la computadora, elaboradas por un contador que tuvo la Federación.
Pero la máxima federada no presentó las pruebas que desmintieran esa posición.