El gobierno de México celebró hoy unas declaraciones del presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, en las que excluyó deportar masivamente a los inmigrantes indocumentados en ese país.
El portavoz presidencial mexicano, Rubén Aguilar, dijo que la aseveración del jefe de la Casa Blanca está en sintonía con la tesis de México de que el problema migratorio se debe resolver con una reforma de ley "integral".
"La postura del presidente Bush habla de que gana camino la idea de que se necesita una reforma que garantice un flujo migratorio legal, ordenado, seguro y respetuoso de los derechos humanos", enfatizó el portavoz del presidente, Vicente Fox, en una rueda de prensa.
Aguilar resaltó que el propio Bush ha señalado que se requiere de una reforma "comprensiva", que equivale a la "integral" que propugna México.
El mandatario estadounidense dijo ayer en un acto con líderes hispanos de su país que la idea de sectores conservadores de deportar masivamente a los inmigrantes indocumentados "simplemente no va a funcionar".
Bush también instó al Congreso a aprobar una reforma migratoria "comprensiva" una vez que se concilien las propuestas de ley avaladas por la Cámara de Representantes y el Senado.
TAAMBIÉN REFORZAR FRONTERA
El jefe de la Casa Blanca, que recientemente visitó la frontera con México, defiende, además, la construcción de muros y el reforzamiento de la vigilancia en la región.
Bush ordenó el despliegue en la zona de 6 mil soldados de la Guardia Nacional para apoyar a la Patrulla Fronteriza, cuerpo policial encargado de detener a los inmigrantes indocumentados y garantizar la seguridad.
Los soldados se dedicarán a "tareas administrativas y logísticas" y la construcción de infraestructuras, según los gobiernos de EEUU y México, que niegan que se trate de una "militarización" de la frontera, tal como aseguran organismos humanitarios.