Un hombre fue asesinado de una estocada en el corazón, propinada supuestamente por un amigo, a quien 15 días atrás le había dado posada en su casa de habitación, ubicada en las inmediaciones del botadero de basura La Chureca.
La agresión ocurrió el pasado martes por la noche, cuando la víctima, Jorge Luis Jara Loáisiga, de 37 años, se encontraba dialogando con un hombre identificado sólo como Cornelio, quien es señalado de ser el autor del crimen.
Los familiares de Jara dijeron que no sabían mucho sobre el sospechoso, sólo que trabaja como “churequero” y que ingiere mucho licor. También revelaron que hace 15 días Jara le había dado donde vivir a Cornelio, porque este último se lo había pedido. “No sabemos por qué lo mató”, se limitó a decir José Luis Jara, hermano del fallecido.
Patricia Gaitán Espinosa, viuda de Jara, explicó en el Distrito Dos de Policía que Cornelio llegó a la casa cuando ella se encontraba ausente, porque había salido a buscar una comida como a las 8:00 p.m. del martes. Al regresar encontró a su marido en el suelo y emanando bastante sangre del pecho, al lado del corazón.
BROMEANDO
Según el reporte de la Policía aún se desconocen los motivos que llevaron a Cornelio a agredir a su amigo Jara. Pero versiones de vecinos del lugar revelan que ambos protagonistas del sangriento hecho estuvieron bromeando durante varios minutos y repentinamente empezaron una discusión, la cual culminó con el derramamiento de la sangre de Jara Loáisiga.
La Policía reinspeccionó el lugar del asesinato ayer, pero, aparte de identificar el tipo de arma con que el agresor mató a Jara, un tubo metálico que se utiliza para hurgar entre la basura y que se conoce como “gancho”, no halló mayores pistas.
EVANGÉLICO Y TRABAJADOR
Los familiares de Jara Loáisiga se encuentran consternados con su muerte, ya que aseguran que este era una persona honesta y trabajadora.
“Ayer (martes) mi hermano venía de la Iglesia Evangélica cuando ese hombre lo mató. Él trabaja como técnico de electrodomésticos y cuando no tenía trabajo de eso se venía a La Chureca a buscar cómo ganarse la vida”, manifestó José Luis Jara, quien pidió a la Policía Nacional que busque al matón y lo capture para que sea castigado.
Jara también manifestó que Cornelio es una persona conocida porque llegaba a trabajar en La Chureca, pero que la mayoría del tiempo anda en estado de ebriedad. Señaló que sólo su hermano era amigo de él, porque el resto de la familia apenas lo había visto en el botadero de basura cuando llegaba a trabajar.
HUYENDO
Hasta la tarde de ayer la Policía del Distrito Dos no reportaba la captura de Cornelio, a pesar de que había sido rastreado por toda la zona de La Chureca y los alrededores.
“La Policía lo vino a buscar aquí y por toda La Chureca, pero no lo han encontrado. Ese debe andar huyendo, debe estar lejos ahorita”, lamentó Jara.
Las autoridades policiales informaron que Cornelio ya ha sido reportado en todos los distritos de Managua y esperan pronto su captura, para que sea puesto a la orden de un juez y responda por el delito que se le imputa.
Jorge Luis Jara fue enterrado ayer, en medio del dolor de su familia, en el nuevo cementerio de Managua, cerca de Las Jagüitas. El parte médico indica que Jara murió a consecuencias de una herida con arma blanca que le destrozó el corazón y le provocó hemorragia.