Mientras los estudiantes cuentan con suficientes reservas de morteros y piedras para continuar las protestas callejeras, la Policía ya agotó sus reservas y se vio obligada a pedir una partida adicional al gobierno.
El director de la Policía Nacional, primer comisionado Edwin Cordero, confirmó ayer que las constantes protestas universitarias de los últimos días, por el precio del pasaje del transporte urbano, ha mermado las reservas para el trabajo que realiza la Brigada Antidisturbios.
Debido a ello, dijo, le enviaría ayer una propuesta de compra de material antidisturbio al ministro de Gobernación, Julio Vega Pasquier. Aunque Cordero no precisó de cuánto será la compra extraordinaria, señaló que es “suficiente, como para enfrentar problemas en las elecciones”.
“Se han agotado definitivamente, a pesar que nosotros hemos orientado que tiene que dosificarse... No sé si ustedes vieron ayer, estuvimos desde la 1:00 de la tarde hasta las 5:00 prácticamente aguantando los morterazos, aguantando los chibolazos que nos dieron los estudiantes; y nosotros hicimos ya una arremetida a partir de las 5:00 de la tarde, estamos dosificando las cosas”, explicó Cordero.
El pasado 31 de mayo, tras develar la placa donde será construido el nuevo edificio del comisariato de la Policía, en Plaza El Sol, Cordero comentó que el uso de la técnica policial antidisturbio, durante las protestas estudiantiles, les ha costado cerca de 150 mil dólares. El jefe policial no detalló el período en que realizó esa inversión.
¿Matrículas financian morteros?
Dirigentes estudiantiles consultados por LA PRENSA, que pidieron el anonimato, explicaron que el dinero para comprar los morteros salen del porcentaje que recibe la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN), de cada recinto, por las matrículas del primer semestre.
Este porcentaje varía de una universidad a otra. En el caso de la UNAN-Managua es del 15 por ciento, dijeron. Cada recinto adquiere el número de “gruesas” de morteros, según sus necesidades.
La “gruesa” es la forma en que venden los morteros. Una “gruesa” equivale a 12 docenas, o sea 144 unidades.
Cuando obtienen las gruesas, las trasladan a los recintos, afirmaron las fuentes.
La forma de introducción de los morteros a los recintos universitarios varían, pero la más común es a través de vehículos de las autoridades universitarias, añadieron.
Las fuentes señalan que los conductores se visten de saco y corbata, por lo que “al verlos los policías tan elegantes, no los requisan”.
Los estudiantes universitarios también cuentan con el apoyo de algunos vendedores de pólvora, que les suministran los morteros a pesar de que existe una prohibición de la Policía Nacional de que no lo hagan.
César Pérez, dirigente estudiantil de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), explicó que están abasteciéndose porque siempre “hay quienes se rifan a producirlos”.
Señaló que continuarán con las protestas y que no necesitan de un mortero, para exigir una reducción en los costos del transporte colectivo.
“Esto no tiene un fin, así que si es necesario perder el semestre se perderá. Si faltan los morteros no habrá problema, porque a los muchachos ya no les importa y se lanzan con las piedras; además, es imposible mantener esto (enfrentamientos) todos los días”, explicó el dirigente.
Agregó que la población nicaragüense no debe creer en las informaciones que está suministrando la Policía, porque a su criterio los jefes de esa institución mienten con frecuencia.
“A veces en la Policía salen hablando locuras, un ejemplo es el comisionado Carlos Bendaña, quien dijo que nosotros estamos produciendo morteros que viajan hasta dos cuadras; está loco, eso está en dependencia de quién lo haga”, afirmó Pérez.
Zonas de riesgo
El Ministro de Gobernación, Julio Vega Pasquier, manifestó que los alrededores de los recintos universitarios, donde desde hace cuatro semanas se registran las protestas contra el precio del transporte urbano colectivo, son considerados zonas de riesgo.
“Es lamentable porque creo que las universidades no sólo están en manos de los encapuchados, de los que tapan sus rostros para protestar, pero definitivamente son zonas muy pequeñas territorialmente”, dijo Vega Pasquier.
El titular de Gobernación sostuvo que estas protestas desgastan a la Policía.
“Pero ideay, si esa es la decisión que ellos toman y ellos creen que es la única manera de protestar, y creen que el único mecanismo es la violencia, es una subcultura que tenemos dentro de nuestro país, con la cual tenemos que convivir”, señaló Vega Pasquier.
Cordero dijo que en Chile también se registran protestas violentas de los sectores estudiantiles.
“Aquí nos ponen a nosotros como que somos un país salvaje, pero bueno, no sé si están viendo lo que está sucediendo en Chile también; es un país mucho más desarrollado, mucho más culto que Nicaragua y también hay situaciones de ese tipo”, indicó el jefe policial e insistió en que la población tiene que entender que en Managua hay zonas, en este momento, donde no se puede transitar, para evitar problemas.
Los lugares más frecuentes de las protestas estudiantiles son: la Universidad Nacional Autónoma de Managua (UNAN), en las cercanías al Colegio La Salle; la Avenida Universitaria de la UCA, Universidad Agraria (UNA), y el Recinto Universitario Carlos Fonseca (RUCFA), cerca del Mercado Oriental.