El lanzador Jason Grimsley fue liberado por los Diamondbacks de Arizona ayer, un día después que agentes federales allanaron su casa como parte de una investigación de consumo de esteroides por atletas.
El agente de Grimsley dijo a The Associated Press consideraba que éste era el fin de la carrera del relevista de 38 años.
“Diría que Jason no jugará más”, dijo Joe Bick en una entrevista telefónica. “Yo no podía anticipar que no volvería a jugar, la decisión es suya. No quiere desconcentrar al equipo”.
El gerente general Josh Byrnes dijo que Grimsley pidió su liberación incondicional en reuniones con directivos el martes y miércoles. “Aceptamos su pedido”, dijo Byrnes.
Trece agentes federales allanaron la casa de Grimsley en Scottsdale, Arizona, durante seis horas el martes, pero no divulgaron los resultados de la operación.
Los investigadores que esclarecieron el escándalo por esteroides de BALCO en San Francisco dijeron que al principio Grimsley cooperó con la investigación, pero dejó de hacerlo en abril. Según documentos judiciales, habría realizado declaraciones extensas sobre consumo de drogas ilegales con fines de mejorar el rendimiento antes de poner fin a su cooperación.
Grimsley tuvo un récord de 1-2 con promedio de carreras limpias permitidas de 4,88 en 19 partidos en la temporada, la primera que juega para Arizona.
Grimsley inició su carrera con Filadelfia en 1989, y jugó para Cleveland, California, Yanquis, Kansas City, Baltimore y Arizona.