El tesorero de la Federación Nicaragüense de Atletismo (FNA), Guillermo Mejía, desestimó que se haya dado alguna sustracción de dinero de la supuestamente destituida presidenta, María Antonieta Ocón.
Pero sí aceptó que hay desorden en el control de los gastos, precisamente lo que provocó la protesta constante del comité ejecutivo, asamblea, hasta llegar a la decisión de destituir a Ocón porque jamás cambió de actitud ante este problema.
“Mi posición es difícil, porque a mí me une una gran amistad con María Antonieta, pero fue necesario dejar a un lado a la amiga para hacer reaccionar a la dirigente”, dijo Mejía.
“María Antonieta llegó al término de creer que ella era la Federación y cuando se le presentó una propuesta con medidas extremas para resolver el problema, lo tomó como una agresión, como si estábamos tratando de darle un golpe de estado”, explica el tesorero.
Mejía asumió la responsabilidad compartida con Ocón, pero también asegura que desde su posición como tesorero y amigo de la presidenta fue uno de sus más duros críticos para que se hicieran los cambios.
“El momento más difícil del control de los gastos sucedió el año pasado, cuando se presentó un informe a la asamblea con un documento que no reflejada mucho. Desde septiembre hasta diciembre del 2005 no había nada de lo que se gastó. Y yo asumí la responsabilidad de ese informe a pesar que para ese entonces se suponía que un contador estaba a cargo”.
Pero Mejía cree que de esta crisis se le puede sacar algo positivo, y de una vez el ejecutivo que quede llegue hacer las cosas de manera distinta y en orden.
“María Antonieta ha hecho un gran trabajo en el atletismo. Muchas cosas buenas, pero ya no permitía que nadie se encargara de los aspectos administrativos. Quería hacerlo todo”, concluyó Mejía.