SANTO DOMINGO. - El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, afirmó hoy que ese organismo necesita intervenir más en los procesos de gobernabilidad democrática de sus países miembros.
Según Insulza, hay personas que critican a la OEA señalando que sólo interviene en el comienzo de los procesos democráticos y en su fin.
"En la parte electoral... y en la parte en que la democracia flaquea y tiene problemas hemos estado presente y probablemente, lo que tenemos que desarrollar más es todo el aspecto intermedio, el aspecto de gobernabilidad, sostuvo al inaugurar en la capital dominicana el foro: La estabilidad democrática en las Américas: El rol institucional de la OEA".
Insulza señaló que ese organismo debe intervenir "para que las democracias elegidas sean también democracias en el ejercicio y para que los gobiernos que son elegidos democráticamente mantengan la permanencia estable hasta el final de su mandato".
A su juicio, este año ha sido positivo para la OEA porque todas las crisis en las que ha intervenido "se superaron y se superaron bien".
Se refirió a los casos de Bolivia, Ecuador, Haití y Nicaragua.
La opinión de la gente de esos países es que fue una participación positiva, agregó Insulza durante el foro celebrado en víspera de la trigésima sexta asamblea anual de la Organización de Estados Americanos.
MISIONES
Destacó que la OEA ha observado este año seis de los siete procesos electorales en el continente, dos de los cuales han conllevado una segunda vuelta.
En Bolivia, el organismo envió una misión especial para apoyar los procesos electorales y cooperar política y técnicamente en el proceso de la Asamblea Constituyente y el referéndum autonómico.
En Ecuador, estableció una misión especial para acompañar el proceso de selección de los miembros de la Corte Suprema de Justicia tras la renuncia del presidente ecuatoriano Lucio Gutiérrrez.
En Haití, la OEA ayudó en el registro de más de 3,5 millones de electores para los comicios nacionales, en el diseño de la tabulación de votos y la capacitación de los funcionarios electorales.
En Nicaragua, el organismo facilitó mecanismos de diálogo nacional entre el gobierno y los diferentes sectores de la sociedad en el contexto de una crisis política que pudo haber atentado contra la institucionalidad democrática.