El país enfrentará un déficit de 10 megavatios de energía indefinidamente, por lo que todavía se registrarán apagones, algunos de hasta cuatro horas de duración en diversas partes del país.
El Centro Nacional de Despacho de Carga (CNDC) reportó un déficit de energía que a eso del mediodía de ayer alcanzó los 20 megavatios.
Este se fue reduciendo gradualmente y en horas de la tarde se registraban un poco más de 10 megavatios.
El problema es que estos 10 megavatios no pueden ser abarcados por la actual capacidad de energía instalada en el país.
Todas las cartas con las cuales el Gobierno pretendía superar la crisis de los apagones fueron barajadas ayer.
La Planta Las Brisas fue activada ayer. La Planta Margarita, de la generadora Prisma Energy, entró en operaciones, así como la generadora Censa Amfels, que estaba gradualmente fuera del sistema por problemas técnicos.
La generación combinada de estas generadoras es de 80 megavatios.
Otros 55 megavatios son generados por dos turbinas de la Planta Las Brisas, 18 megavatios son aportados por la Planta Margarita, de Prisma Energy en Corinto. Siete megavatios fueron incorporados por la generadora Censa Amfels, con los cuales ya se encuentra a toda su capacidad.
Pero el déficit registrado era de 90 megavatios, por lo que 10 megavatios se encuentran sin ser cubiertos.
“Estamos experimentando unos racionamientos mínimos, pero sí se mantienen. Lo que pasa es que el déficit ahora es menor, pero aún no se puede dar una cobertura energética completa. Antes teníamos casi 53 barrios afectados, ahora sólo son 18”, dijo al ser consultado el gerente de comunicación de Unión Fenosa, Jorge Katín.
El funcionario explicó que diariamente irán modificando los sectores afectados para supuestamente evitar que los mismos barrios sean molestados con los cortes de energía.
Los cortes serán siempre de un máximo de cuatro horas, hasta las 9:00 p.m., que es cuando la demanda energética empieza a reducirse considerablemente.
EL PROBLEMA DE aPANáS
El problema principal sigue siendo el punto bajo en que se encuentra el caudal del lago artificial de Apanás, en Jinotega, que alimenta a la generadora hidroeléctrica Hidrogesa, la más importante del país.
Debido a la falta de lluvias, el caudal de Apanás se ha reducido peligrosamente. Esto no es la primera vez que ocurre por prolongadas temporadas secas.
Pero este año en particular el golpe ha sido fuerte debido a que la demanda energética ha crecido gradualmente durante los últimos años, mientras las inversiones en el campo de la generación eléctrica se encuentran estancadas.
Datos de la Comisión Nacional de Energía (CNE) establecen que la demanda de energía ha crecido a un promedio de siete por ciento anual.
Esto motivado por el crecimiento de la actividad económica del país, principalmente la proliferación de Zonas Francas.
HASTA QUE LLUEVA
Esta situación ha ocasionado que actualmente la demanda de energía esté prácticamente topada con la capacidad de generación energética, como fue explicado por LA PRENSA en su edición del miércoles pasado.
Todo esto deja a los usuarios afectados por los cortes diarios recetados por Fenosa con dos salidas: esperar que llueva en la región de Apanás, para poder recuperar la capacidad de generación de Hidrogesa y la otra opción es esperar que cuál agente del sector energético compra en el mercado eléctrico centroamericano.
Con el problema en Apanás, Hidrogesa actualmente produce 20 megavatios, cuando su capacidad normal es de 80.
Fenosa ya se declaró incapaz de comprar, aduciendo primeramente sus problemas financieros ocasionados por la deuda que tiene con esta compañía el Gobierno.
Posteriormente la distribuidora eléctrica argumentó que no podía comprar, porque la demanda de energía del mercado centroamericano estaba saturada, con lo que no quedaba excedente para adquirir.
Durante las negociaciones de ayer, el representante del Gobierno, Frank Kelly, anunció que la generadora Prisma Energy buscaría comprar en el mercado guatemalteco de energía.