La Policía Nacional concluyó que un oficial, que por seis meses estuvo a cargo del control de detenidos en las cárceles de Bilwi, Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), planificó la fuga de los narcotraficantes Mercedes Rodríguez Alarcón y Melvin Velásquez Redondo .
Las autoridades presumen que el agente recibió un soborno que oscila entre 40 y 60 mil dólares.
En conferencia de prensa brindada en Bilwi y Managua, respectivamente, la Policía confirmó que el inspector Mario Lackood Smith, quien tenía 20 años de trabajar para esa institución, actuó en complicidad con el taxista José Antonio Balladares Figueroa.
El jefe de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, comisionado mayor Alonso Sevilla Midence, anunció que Lackood y Balladares están detenidos y ayer mismo fueron puestos a la orden del Ministerio Público. “Y esperamos que el Ministerio Público acuse y esperamos que la acusación sea admitida, y también esperamos que se le aplique la medida correspondiente”, dijo el vocero policial.
El jefe en funciones de esa delegación, comisionado Lee Edwin López López, informó que Lackood, quien fungía como auxiliar de guardia operativa la madrugada del 30 de mayo, preparó las condiciones para la fuga de los detenidos y hasta llegó a suministrar un café con alguna droga, que adormeció a dos de sus compañeros a cargo del control de detenidos, quienes fueron detenidos y acusados por infidelidad en la custodia.
Sevilla manifestó que los dos oficiales ahora serán tomados en cuenta como testigos del caso que es ventilado en los tribunales locales, “porque tuvo una aclaración de que ellos más bien son víctimas del mismo plan”.
Los policías que inicialmente fueron acusados responden a los nombres de José Salmerón Lindo y Tonny Marcelino Masís.
Balladares fue quien esperó a los dos prófugos a la salida de la delegación y los trasladó a la playa, donde los esperaba una panga que los sacó del territorio nacional.
López dijo que presumen que mientras el agente policial pudo haber sido sobornado con cerca de 40 a 60 mil dólares, el taxista recibió varias remesas de dinero en un monto no precisado, pero conocen que un envío fue de cuatro mil dólares.
“Nosotros no descartamos que familiares de los detenidos estén involucrados en el plan, pero en la ejecución únicamente estas dos personas, el inspector policial y el taxista”, refirió el Jefe de Relaciones Públicas.
La Policía estima que los meses que Lackood estuvo en control de detenidos y el cargo que desempeñaba en ese momento, le facilitó planificar el escape de los presos.
López consideró que el plan fue “tan peligroso” que bien pudo tener las consecuencias trágicas que las ocurridas el 4 de mayo de 2004, en la delegación policial de Bluefields. En esa ocasión cuatro policías fueron asesinados aparentemente por una planificación de narcotraficantes.
No hay más implicados
Sevilla insistió en que en la planificación de la fuga de los dos narcos no hay otros oficiales implicados. Sin embargo, las autoridades de Bilwi confirmaron que el equipo a cargo de las pesquisas investigó en total a ocho agentes.
En una nota de prensa la Policía informa que ejecuta un plan de búsqueda y captura de Rodríguez y Velásquez. Sin embargo, el vocero policial confió que presumen que éstos ya pudieron haber alcanzado territorio hondureño.
Aunque Sevilla dijo que “lo más lógico es que se ejecute la baja (deshonrosa para Lackood)” esperarán una resolución de los tribunales judiciales para hacerla efectiva.
“Es evidente que alguien que participe en esto no puede seguir perteneciendo a la institución, queremos personas, queremos hombres que no tengan ese tipo de conducta”, sostuvo el vocero policial.
Se conoció que la Policía investiga también a un individuo que llegó a una gasolinera a comprar tres barriles de combustible, los que terminó hurtando porque no los pagó.
Los narcos Rodríguez y Velásquez fueron detenidos en abril pasado junto a Juan Rufino Santos Gómez y Elius Hasbreya, ambos de nacionalidad colombiana, quienes según las autoridades serán llevados a juicio oral y público el próximo 9 de junio por el delito de tráfico internacional de drogas.