Con las lluvias llegan los zancudos, pero también esos insectos que vemos revoloteando sobre cualquier lámpara que exista en las viviendas.
La mayoría son de color rojizo y pertenecen a la familia de hormigas hymenoptera-formicidae, caracterizadas por tener alas.
El profesor Nicolás Valle, de la Universidad Nacional Agraria (UNA), asegura que proliferan en invierno porque el clima fresco favorece su reproducción, y también su alimentación.
El académico asegura que son inofensivas, porque no atacan a las personas. Sin embargo, hay que tener cuidado, porque pueden convertirse en un peligro si logran introducirse en los oídos.
PUEDEN CAUSAR SORDERA
La doctora Leonor Morín, directora del Hospital Lenín Fonseca y especialista en otorrinolaringología, expresó que estos insectos pueden producir sordera.
“Cuando el animal entra al oído y se ve atrapado busca como salir, si la cara del animal está viendo hacia adentro existe el peligro de que pueda romper la membrana del tímpano con sus patas”, indicó la doctora Morín.
“No son pérdidas auditivas mayores, pero sí en un 13 ó 16 por ciento. Y cuando se tiene un tímpano roto, cada vez que la persona tiene catarro, por el mismo oído sale secreción y puede haber mayores problemas que sólo una cirugía lo corrige”, añadió.
Lo más recomendable indicó la doctora es cuidar que los animales no invadan el oído. Y en caso de que suceda la persona afectada debe llenar su oído de aceite para niños y ahogar al animal, después debe buscar ayuda médica.