Francisco Alvarado, director del Instituto Regulador del Transporte del Municipio de Managua (Irtramma), confirmó ayer que detuvo el proceso de multas a los transportistas que estén cobrando tres córdobas o más por pasaje.
La razón, según Alvarado, fue que la Policía Nacional no les prestó el apoyo solicitado, porque la prioridad está cerca de las calles más recurridas por estudiantes universitarios y de colegios públicos.
El director del Irtramma aseguró que sus inspectores habían sido agredidos por algunos buseros que no estaban de acuerdo con la multa y que reaccionaron de forma violenta.
“Por motivo de agresiones que se tuvieron por parte de los transportistas a algunos del cuerpo de regulación, optamos por suspender la imposición y pedir auxilio policial”, expresó Alvarado.
NEGATIVA POLICIAL
El Irtramma buscó la solución en la Policía Nacional, pero la respuesta fue negativa.
“La Policía Nacional nos respondió que en este momento tiene concentradas sus fuerzas en el tema del control de las fuerzas estudiantiles”, aseguró Alvarado.
El Irtramma había solicitado veinte efectivos de la Policía para proteger a 50 inspectores que se mantenían multando a los buseros que cobraban más de la tarifa permitida (2.50 córdobas), en 18 puntos de Managua, pero la respuesta les hizo abandonar el plan.
A pesar de eso, el Director del Irtramma dijo que insistirán en multar a los buseros que estén actuando al margen de la ley.
“Esperamos seguir (con el plan de multas) la próxima semana, eso dependerá del apoyo que nos dé la Policía, por ahora hemos optado por la seguridad de nuestros trabajadores”, aseguró Alvarado.
QUIEREN SEGUNDA RONDA
Hasta el momento de desistir del plan de multas, el Irtramma había extendido sanciones de 300 córdobas por encontrar a 130 buseros cobrando más de la tarifa permitida.
Eso duró un mes, pues el plazo para que el dueño de una concesión pague una multa es de treinta días, los que se cumplieron justamente ayer 2 de junio.
Aún así, Alvarado consideró que no todo está perdido, porque esperan contar en los próximos días con el apoyo policial.
Una vez que el cuerpo de seguridad pública esté dispuesto a proteger a los inspectores del Irtramma se aplicaría la segunda etapa del plan de multas, que es el de cobrar las faltas bajo la calidad de “reincidencias”.
Para los buseros esa no sería una buena noticia, debido a que las multas llegarían a los 500 córdobas y estarían al borde de perder sus concesiones por violación de contrato.
Los transportistas tienen más de un mes de estar cobrando cincuenta centavos por encima de lo permitido por el Irtramma. Además, están trabajando con el setenta por ciento de las unidades, lo cual es violatorio al contrato de la concesión.
Todo lo hacen en protesta porque el Gobierno no les ha garantizado el subsidio de al menos veinte millones de córdobas por mes desde enero pasado, aduciendo que tienen pérdidas de casi un córdoba por cada pasajero, debido al alza en los precios del combustible.
En las esferas de poder, el Gobierno está proponiendo asumir las responsabilidades del Irtramma, actualmente en manos de la Alcaldía de Managua, pero la municipalidad se opone aduciendo que el Ejecutivo aprobaría un alza de pasaje, lo cual empeoraría la situación de pobreza que vive el país.