El puerto industrial Quetzal, en Guatemala, cuenta con mayor aceptación para ser la sede de la futura refinería centroamericana que deben aprobar los presidentes de la región, aunque tendría menor capacidad de producción, según un estudio técnico analizado ayer viernes.
Puerto Quetzal, ubicado a unos 150 kilómetros de la capital de Guatemala, cuenta con un nivel de aprobación del 82 por ciento, frente a Puerto Armuelles, en Panamá, con un 67 por ciento según un estudio elaborado por una firma consultora tras cinco meses de trabajos, que fue proporcionado a la AFP.
Ministros de diez naciones de la región, así como México y Colombia, analizaron este viernes el informe técnico del Programa de Integración Energética Mesoamericana (PIEM), que debe ser aprobado por los presidentes el sábado en la cumbre de La Romana.
Sin embargo, “Puerto Quetzal sólo tiene capacidad para una refinería de 266,000 barriles diarios, mientras que Puerto Armuelles podría albergar una de 360,000 barriles diarios”, la opción que parece contar con más adhesiones en el seno de países, según una fuente oficial que asistió a los debates.
TAMBIÉN ENERGÍA
La inversión total para la refinería podría superar los 3,600 millones de dólares, a lo que habría que añadir otros 1,000 millones para una planta térmica que quemaría el coque sobrante de la refinación de crudo pesado.
Esa planta tendría una producción de 730 megawatios, prácticamente sin costo de materia prima, destacó la fuente.
De aquí al 31 de julio, Guatemala y Panamá deberán presentar sus “atractivos” financieros y logísticos a los inversores que estén interesados.
En agosto saldría la licitación para la ubicación definitiva. Según el estudio técnico del PIEM, cuyos resultados pueden sufrir modificaciones en esta cumbre, la interconexión eléctrica de la región, desde México a Colombia, tendría una longitud de 1,790 km.
La construcción del primer tramo tendrá su arranque el próximo 13 de junio, por parte de los presidentes de México y Guatemala.