El directivo del Estelí, Milton Lanuza, está envuelto en un conflicto con los jugadores colombianos Rafael Rojano y Juan Carlos Llamas, a quienes además que no ha querido pagarles sus últimos días con el club norteño les ofreció supuestamente balazos la última vez que le cobraron el dinero.
Rojano, quien asegura le deben en Estelí 360 dólares, detalla que el 29 de mayo llegó a la casa de Lanuza para cobrar su dinero y además de que no le abrió la puerta le dijo que no le pagaría y que lo alejaría a tiros si no se iba.
“Era un Lanuza desconocido, nos gritó lo que quiso. Nos dijo que para nada nos iba a pagar, que fuéramos a cobrar al alcalde (Pedro Pablo Calderón), porque él era el que se había corrido del equipo y ya él (Lanuza) no podía estar cargando más deudas”, recuerda Rojano.
“Pero lo peor fue cuando nos dijo que si no nos íbamos nos alejaría a balazos. Y como nosotros sabemos que él tenía un juicio por supuesta agresión a otra persona de Estelí, decidimos irnos para evitar más problemas”, agregó el colombiano.
Lanuza niega tal acusación y por el contrario asegura que fue Rojano quien en estado de ebriedad llegó a ofenderlo porque no le había pagado un dinero que no se merece porque no quiso lanzar en el mes de mayo.
“No sé de dónde sacaron eso, lo único que les dije a él y su mujer es que si no se iban les echaría a la Policía, porque no iba a permitir que me vinieran a ofender a mi casa”, explicó el dirigente esteliano.
“No puede ser que algunas personas vengan a querer desprestigiar 15 años de trabajo en Estelí y otra cantidad de años de estar trabajando como directivo de beisbol”, agregó Lanuza.
Supuestamente, Lanuza le debe 250 dólares a Juan Carlos Llamas, actual jugador de Granada, pero el colombiano, según Rojano, no quiere involucrarse más en el conflicto porque teme le pueda ocurrir algo más por ser un extranjero.
“Lanuza ofendió a la que nos representa, la abogada Alejandra Mercado, porque se ha encargado de cobrarle y decirle que nos está estafando porque no nos quiere pagar y éste le dijo un montón de barbaridades que ni se pueden repetir”, dijo Rojano.