El gran dolor de cabeza de José Pekerman parece ser definir la delantera titular de Argentina.
Son pocos los entrenadores de los 32 equipos en el Mundial que pueden darse el lujo de tener tantas alternativas en esa parte, como es el caso de Argentina.
“La competencia es sana”, declaró Carlos Tevez, máximo goleador del equipo que ganó la medalla olímpica de oro en los Juegos de Atenas del 2004. Algunos lo consideran como el mejor delantero de la selección, pero no sería titular en el debut ante Costa de Marfil el 10 de junio por el Grupo C.
“Sin duda esto nos beneficia”, añadió Tevez. “Pekerman tiene muchas alternativas de donde escoger”.
Tevez, Lionel Messi, Hernán Crespo, Javier Saviola, Rodrigo Palacio y Julio Ricardo Cruz pujan por las plazas en la delantera, pero cada uno jugaría dependiendo de las tácticas y alineaciones que Pekerman escoja ante rivales con variados estilos, como los marfileños, Serbia-Montenegro y Holanda.
Argentina se entrenó ayer, pero Messi se limitó a trabajos en el gimnasio con un kinesiólogo para tratar el desgarro muscular que sufrió jugando para el Barcelona y que lo mantuvo inactivo los tres últimos meses de la temporada.
Con su endiablada gambeta, Messi y el enlace Juan Román Riquelme son mencionados como las claves de Argentina, que en el Mundial pasado fue eliminada en la primera ronda.
“En una escala de 10, estoy en un ocho o nueve”, dijo Messi, de 18 años. “Sigo mejorando y, por suerte, tenemos una semana antes del inicio del Mundial para llegar totalmente recuperado”.
Pekerman, por su parte, quiere mantener a raya la exuberancia juvenil de Messi.
“Lionel está muy impaciente y hay que bajarle el nivel de ansiedad, porque quiere jugar siempre”, señaló Pekerman.
Crespo, en tanto, valoró que ahora el equipo tiene más apoyo que en el Mundial de Corea-Japón hace cuatro años.
“Me siento contento, y animado con el grupo completo”, señaló Crespo. “Hay más prensa que hace cuatro años. Me recuerda Francia 98. Argentina llegó a los cuartos de final”.
El defensor Leandro Cufré permaneció en la concentración, pese a la muerte de su padre tras una larga enfermedad.