Si los Mundiales han dado numerosos futbolistas de calidad, entre ellos cuatro grandes como Pelé, Diego Maradona, Johan Cruyff o Franz Beckenbauer, también los hubo quienes además de dar espectáculo con sus cualidades deportivas, lo daban por su forma de vestir o comportarse.
Entres estos futbolistas, a los que se puede considerar también carismáticos, destacan los guardametas, y particularmente los latinoamericanos, como el mexicano Jorge Campos, el colombiano René Higuita o el paraguayo José Luis Chilavert.
Para Campos, los colores chillones de sus camisetas, que muchas veces diseñaba él mismo, podían intimidar a los rivales. Además, el azteca jugaba en ocasiones como delantero.
Jorge Campos, que participó con la Selección México en dos ediciones del campeonato, Estados Unidos 1994 y Francia 1998, tampoco se perderá el Mundial de la FIFA 2006, ya que, a sus 39 años de edad, es técnico asistente de la tricolor.
René Higuita, apodado ‘El Loco’, se convirtió en uno de los personajes más destacados del Mundial de Italia-90, sobre todo porque le gustaba salir de su área con el balón en los pies.
Pero eso le jugó una mala pasada, ya que frente a Camerún, en octavos de final, el africano Roger Milla le arrebató el balón y logró el 2-0 a puerta vacía. Al final, Colombia acabaría perdiendo por 2-1.
Higuita inventó la “parada del escorpión”, que es en arrojarse al suelo con la cabeza por delante, arquear las piernas y rechazar el balón con los talones.
Otro guardameta que impactó con sus excursiones fuera de su portería es el internacional paraguayo, José Luis Chilavert. El arquero lanzaba peligrosos tiros libres y penales. A lo largo de su carrera, Chilavert anotó un total de 50 goles, con diversos clubes y su selección.
Chilavert vivió los mejores momentos de su carrera durante la Copa Mundo Francia 1998, como capitán de la Selección Paraguay, que llegó a los octavos de final, donde fue derrotada por Francia con gol de oro por 1-0.
Durante el encuentro con Bulgaria, Chilavert estuvo a punto de convertirse en el primer guardameta que anotaba un gol mundialista, pero su lanzamiento desde 20 metros se estrelló en el larguero.
El excéntrico portero paraguayo intervino en la Copa del Mundo de Corea-Japón en el 2002, donde su equipo también cayó derrotado en octavos de final, en aquella ocasión contra Alemania.