Shaquille O’Neal y Jason Williams le dieron a los Miami Heat la chispa necesaria para derrotar anoche 95-78 a los Detroit Pistons, y avanzar así a su primera final por el campeonato de la NBA.
Con este triunfo, Miami ganó 4-2 la serie al mejor de siete juegos y le arrebató además a Detroit el título de la Conferencia Este.
El Heat disputará la corona de la temporada 2005-06 contra el ganador de la Conferencia Oeste, plaza que se disputan Phoenix Suns y Dallas Mavericks.
O’Neal, con 28 puntos, 16 rebotes y cuatro bloqueos, y Williams, con 21 cartones, suplieron la baja ofensiva del canastero Dwyane Wade, que jugó el partido afectado por una repentina gripe.
Wade, quien en la primera mitad sólo anotó cuatro puntos, tuvo un levantón en la segunda parte, cuando anotó 10 puntos seguidos en el tercer cuarto para cimentar la ventaja del Heat. El base miamense finalizó con 14 unidades y 10 asistencias.
“Fue un gran triunfo. El equipo respondió bien ante la baja de Dwyane (Wade), y se jugó una mejor defensa”, dijo el técnico Pat Riley, que se convirtió en el segundo entrenador en llevar a tres diferentes equipos a la final de la NBA. El Heat tomó desquite de los Pistons, que el pasado año les eliminaron en esta misma instancia.
Los Pistons, animados por varias canastas de Richard Hamilton, descontaron algo en el cuarto final, pero cuando más animados estaban Williams y O’Neal le bajaron las esperanzas con encestes debajo del aro el primero, y desde la media luna el segundo.