La experta argentina en financiamiento político, Delia Ferreira, dijo ayer que la legislación nicaragüense tiene pendiente aprobar mecanismos para que los partidos políticos sean transparentes con el dinero que gastan en sus campañas.
“Una reforma interesante tiene que venir en la línea de introducir mecanismos de transparencia, divulgación, colocación de información en Internet y reforzar la independencia del organismo de control (Consejo Supremo Electoral) y las capacidades de auditoría del organismo de control”, dijo Ferreira.
Así, según Ferreira, el Consejo Supremo Electoral (CSE) no se convertiría en un acumulador de registros que entregan los partidos y podría chequear si la información es veraz.
La Ley Electoral de Nicaragua prohíbe a los partidos políticos recibir donaciones anónimas para las campañas electorales, salvo cuando fueren donadas en colectas populares.
LAS COLECTAS PÚBLICAS
“La ley nicaragüense tiene un gran principio que es prohibir las donaciones anónimas y una gran excepción que desarma el principio: las colectas públicas”, aseguró la experta.
“Por la vía de las colectas públicas, en realidad se puede reportar una cantidad sin límite de dinero y decir: si fue en una colecta pública”.
La experta dijo que usando ese sistema, las donaciones se convierten en anónimas a pesar de estar prohibidas por la ley.
Ferreira vino a Nicaragua a brindar conferencia a periodistas sobre financiamiento político.
La actividad la están coordinando la Fundación Violeta Barrios de Chamorro, Ética y Transparencia y otras organizaciones de la sociedad civil, y es financiada con fondos de la Agencia Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos.
“La corrupción no se vincula exclusivamente con el dinero para las campañas; en muchas ocasiones el dinero ingresa directamente al patrimonio de algunos dirigentes y funcionarios, sin tener relación con los procesos electorales o la vida partidaria”, dijo Ferreira.
Ferreira dice que si a ella le tocara reformar el CSE, empezaría por darle independencia de los partidos políticos.
En Nicaragua se ha denunciado con anterioridad el financiamiento de campañas con fondos o medicinas del erario, provenientes de cuentas millonarias.