Las irregularidades que se cometieron en el caso de los Ceni no solamente aumentaron en unos 500 millones de dólares la deuda interna del país, sino que también ahora generarán al Estado un gasto superior del medio millón de córdobas que serán invertidos en la auditoría que realizará la Contraloría General de la República (CGR)
El contralor Guillermo Argüello Poessy informó ayer que de acuerdo al plan de trabajo que la institución ha preparado en este caso, se estima que se tendrán que investir 681 mil 708 córdobas con 28 centavos en su ejecución. Esta inversión es únicamente para cubrir el costo de las auditorías que se realizarán en el Banco Central de Nicaragua y en la Superintendencia de Bancos, donde calculan trabajarán unas 740 horas.
Según el doctor Poessy, desde que la CGR empezó a auditar el caso de los Ceni, se ha clasificado la información y documentación que les ha enviado la Superintendencia de Bancos y el Banco Central de Nicaragua.
“En la información que por ejemplo nos ha enviado la Superintendencia de Bancos se han clasificado muchos elementos importantes. Nombres de las personas que integraron las juntas liquidadoras de Bancafé, Interbank, Bamer, el Banic..., todo se está clasificando”, dijo.
Expresó que la CGR tiene toda la disposición para trabajar sobre este caso, sin embargo no pudo establecer una fecha de finalización de las auditorías.
“Yo le voy a decir que eso puede durar el tiempo que quieran los auditados. ¿Por qué? Porque el auditado puede pedir recursos de revisión, puede pedir prórroga, puede recurrir de amparo como ya ha ocurrido. Es decir, puede usar todos los instrumentos legales que están señalados en la legislación para defender sus derechos constitucionales”, indicó.
Señaló que si la persona auditada recurre de amparo, la auditoría se detiene, y sigue hasta que la Corte Suprema de Justicia (CSJ) lo decida. De acuerdo a anteriores experiencias, cuando la CSJ recibe alguno de estos recursos, por lo general se lleva varios años en resolverlo.