Unos ochenta privados de libertad empezaron a recibir un Diplomado en Derechos Humanos, el que en poco más de dos meses los capacitará para desempeñarse como Procuradores de Derechos Humanos en los sistemas penitenciarios.
Los privados de libertad, que empezaron el diplomado la semana pasada, podrán recibir denuncias sobre violaciones a los derechos, orientarán sobre los pasos a seguir en las denuncias, y serán el contacto entre los sistemas penitenciarios y la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), donde le darán seguimiento a los casos.
La Procuradora Especial para los Privados de Libertad, María Auxiliadora Urbina, explicó que los reos seleccionados pertenecen a los sistemas penitenciarios La Esperanza y La Modelo.
“Los privados de libertad son quienes más sufren vulneraciones en sus derechos, y por eso son los más aptos para denunciar las violaciones”, indicó Urbina.
Agregó que los capacitados gozarán de la autorización del procurador de derechos humanos, Omar Cabezas, para ejercer las funciones de Procuradores Especiales.
CUMPLIERON REQUISITOS
Antes de ser seleccionados para recibir el diplomado, avalado por una universidad nacional, los reos debieron cumplir una serie de requisitos.
Un nivel educativo de bachillerato o universitario y tener una condena firme, fueron los requerimientos exigidos para la selección de los capacitados.
“El diplomado exige ciertos conocimientos básicos y requiere que los privados de libertad tengan tiempo en la prisión para poder transmitir sus conocimientos a los demás reos”, explicó Urbina.
El Sistema Penitenciario Nacional tiene asignado un presupuesto promedio de tres córdobas al mes para la compra de medicinas. Y nueve córdobas con 20 centavos para alimentación de cada día por privado de libertad.
Precisamente por esos datos, el Departamento de Estado de Estados Unidos, en su Informe de Derechos Humanos en el 2005, señaló que “las condiciones de las prisiones son inadecuadas”, porque las celdas nicaragüenses son oscuras, no tienen ventilación, son antihigiénicas y tienen “demasiadas personas”.