Los enfrentamientos entre soldados israelíes y milicianos de Hizbulá continuaron ayer en el sur del Líbano, mientras Israel intensificó sus bombardeos contra esa zona del país, informaron fuentes policiales y medios locales.
Un edificio en la ciudad meridional de Tiro fue destruido por misiles israelíes y se desconoce el número de víctimas.
Los aviones israelíes bombardearon asimismo varias localidades y aldeas en la región de Tiro, sin que se conozcan todavía los daños causados por el ataque.
En la aldea de Yarún, otro bloque de viviendas fue alcanzado por los obuses de la aviación y no se descarta que varias personas hayan quedado atrapadas bajo sus escombros, según la cadena de televisión libanesa LBC.
En la ciudad de Nabatiye, también en el sur, los aviones centraron sus ataques contra una sede del grupo chií Amal, cuyo presidente Nabih Berri, preside también el parlamento libanés.
Desde hace algunos días, Amal toma parte en los combates junto a Hizbulá.
En Anyar, en el este del país, un camión ha sido alcanzado por un proyectil israelí y una persona ha muerto, mientras otra ha resultado herida, según LBC.
Mientras, en la ciudad fronteriza de Bint Yebeil, continúan los combates entre israelíes y milicianos por el control de esta localidad.
Israel intenta tomar esta localidad desde el pasado domingo, cuando se apoderó de la colina estratégica de Marún el Ras.
Los bombardeos prosiguen también alrededor de las posiciones de las fuerzas de la ONU, en la zona donde anoche murieron cuatro observadores debido al impacto de un misil israelí.
Hizbulá anunció la destrucción “de una unidad de los servicios de inteligencia militar del enemigo”.