El fracaso de la Ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC) traerá “impactos tremendamente negativos” para la economía de Nicaragua basada en la agricultura, que seguirá así enfrentando la competencia de la producción subsidiada de los países ricos, advirtió el ministro de Fomento, Industria y Comercio, Alejandro Argüello.
El secretario general de la OMC, Pascal Lamy, con quien Argüello se reunió en Ginebra, Suiza, optó por suspender el lunes las conversaciones destinadas a liberalizar las transacciones en materia de productos agrícolas, bienes manufacturados y servicios, ante la falta de acuerdo entre el G6, integrado por Australia, Brasil, Estados Unidos, India, Japón y la Unión Europea (UE).
“La suspensión de las negociaciones definitivamente tienen un enorme impacto negativo para Nicaragua. El sistema multilateral ayuda a los países pobres a tener un mejor comercio y más justo, que es lo que busca Nicaragua”, subrayó Argüello, en declaraciones telefónicas ayer desde Ginebra.
La embajadora de Nicaragua ante la OMC, Alicia Martin, fue más allá al advertir que la suspensión de las negociaciones, podría provocar un incremento de las barreras proteccionistas y de los subsidios agrícolas de parte de los países ricos.
“Hay peligros muy serios de que se incrementen los subsidios, ya que hoy por hoy sólo Estados Unidos dan alrededor de 20 mil millones de dólares en subsidios a su producción agrícola, pero los puede incrementar mucho más, es un gran riesgo”, indicó Martin.
Argüello dijo que los subsidios agrícolas dificultad que países como Nicaragua compitan “de una forma más justa”.