El Ministro de Defensa, Arístides Mejía, aclaró que la construcción en La Mosquitia no es una base militar, sino un centro de reabastecimiento de combustible para facilitar las operaciones contra el narcotráfico.
El funcionario salió al paso de las declaraciones de jefes militares de Nicaragua en las que mostraban su inquietud por esta infraestructura que ellos creen es una base militar y de lo cual no se ha notificado nada a su gobierno como lo establecen los convenios entre ambos países.
“Lo que se está haciendo es creando facilidades, un centro de reabastecimiento de combustibles para reorientar las capacidades de respuesta con los Estados Unidos a los problemas de narcotráfico”, señaló el ministro.
“No tenemos por qué comunicarle nada a nadie ni tampoco Nicaragua debe estar inquieta. Este proyecto fue una de las cosas fijadas durante la reunión que sostuve con altos funcionarios del Departamento de Estado”, señaló.
BAJO ANÁLISIS
“No vemos por qué la preocupación, si eso no va dirigido a ellos. Es estrictamente para luchar contra el narcotráfico que es la lucha común con los ejércitos de Centroamérica”, subrayó.
El vocero del Ejército de Nicaragua, coronel Adolfo Zepeda, dijo el fin de semana que la institución militar ya mandó sus “puntos de vista” a la Presidencia y a la Cancillería sobre una supuesta base militar que el Ejército de Honduras, con ayuda de Estados Unidos, pretende instalar cerca del Cabo Gracias a Dios, frontera entre ambos países que tienen diferendo alrededor del Mar Caribe.
El Ejército hondureño pretende instalar la base para combatir el narcotráfico internacional, según se dijo inicialmente.
El general Romeo Vásquez, jefe del Estado Mayor Conjunto del Ejército de Honduras, dijo hace unos días a la prensa de su país que como la región del Cabo Gracias a Dios era una zona en conflicto tenían que tener mayor presencia.
En la base se depositaría combustible y se construirían pistas aéreas.