Médicos trabajarán con curanderos
La ministra de Salud, Margarita Gurdián, confirmó que desde hace un par de días, fue informada por el doctor Harry Velásquez, director del Sistema Local de Atención Integral en Salud (Silais) de Jinotega que había un brote de Grisi siknis (o histeria colectiva) en la comunidad de Amaka, municipio de San José de Bocay, departamento de Jinotega.
“Inmediatamente se mandó una brigada integral y siempre ocupamos los servicios de los médicos tradicionales de la zona. Nos informaron que habían sido afectadas 21 personas, pero que ya se estaban atendiendo, que no habían mostrado actitudes agresivas y que ya se estaba controlando la situación”, afirmó Gurdián.
Añadió que el Ministerio de Salud (Minsa) ya ha aprendido a trabajar en conjunto con los médicos tradicionales, para combatir la enfermedad “creo que lo estamos haciendo bien”, consideró la Ministra.
Sin embargo, Velásquez comentó que se espera que la curandera Nelly Sacarías llegue hasta hoy a esa zona.
El Director del Silais Jinotega confirmó que se envió la brigada, conformada por siete recursos entre médicos y enfermeras, que ya se encuentra en la zona a la espera de la curandera Nelly Sacarías, quien vive en la comunidad de Walakistan y supuestamente es la única que puede controlar esta crisis, a través de oraciones y rituales.
De los 21 afectados por el Grisi siknis, 19 son mujeres y el resto hombres.
Según Velásquez, esta enfermedad es tan poderosa que provoca síntomas de vómitos, fiebres, pérdida del conocimiento, pero los afectados únicamente han resultado con ataques de llantos y desesperación.
El Silais está invirtiendo más de 30 mil córdobas sólo en gastos de viaje (bote), sin incluir costos de viáticos e insumos requeridos para el tratamiento de los afectados.
Velásquez aseguró que ésta es la primera vez que se registra un brote de éstos en la zona de Amaka. En el 2002 y en el 2004 la zona afectada fue Raití y con un número superior a los 70 pacientes.
Según Velásquez, el Minsa mantiene a los afectados controlados a través de atención psicológica, lo que ha permitido que este trance no se produzca con mucha frecuencia.