Los madereros legales no tienen nada que temer ante la Ley de Veda Forestal que entró en vigencia dos meses atrás, dijo ayer el procurador ambiental Lisandro D’León.
Según el funcionario, las empresas madereras que venían trabajando conforme las regulaciones legales podrán hacerlo como antes, debido a que la nueva ley no busca desaparecer la actividad maderera, sino detener la sobreexplotación del recurso bosque.
Asimismo, D’León expresó que la ley “únicamente va en contra de las personas ilegales, no tiene efecto retroactivo y todos los derechos adquiridos antes de entrar en vigencia la Ley Forestal se pueden respetar, el Estado no puede dejar sin efecto ninguno de sus permisos”.
Lo que sí reconoció el Procurador Ambiental, fue que los madereros ya no podrán exportar madera en primera transformación.
AMPARADOS
Esa decisión fue cuestionada por empresas como Limi-Nawah, que recurrió de amparo ante la Corte Suprema de Justicia por la nueva ley, bajo el argumento de que viola la Ley de Autonomía, y deja sin beneficios a por lo menos 14 mil personas que se beneficiaban de las ganancias que dejaban las exportaciones de madera, la cual no adquirirá el mismo precio en el mercado nacional.
El funcionario recordó que esta empresa no perdió ninguno de sus derechos, salvo la oportunidad de exportar madera en tucas, trozas o timber.
“De todas maneras la ley manda que cada tres meses se haga un análisis de los resultados de la misma, para determinar los efectos positivos y negativos, y si se va a hacer una modificación, se manda a la Presidencia para que ésta la envíe al Poder Legislativo”, mencionó D’León.
El Gobierno subastará una cantidad de madera decomisada que podría sumar entre seis y ocho millones de dólares.