El presidente estadounidense George W. Bush ha excedido los límites de su cargo al desestimar partes específicas de una ley recientemente aprobada por el Congreso, dijo un panel legal en un reportaje publicado ayer.
Bush ha hecho uso desmedido de “decretos presidenciales” que dejan al margen las objeciones de los legisladores y partes de la nueva legislación.
Muchos de los decretos han sido adjuntados a proyectos de ley de seguridad nacional, inteligencia y aplicación de la ley —temas de especial importancia desde los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.
Críticas —incluyendo el informe publicado el lunes por la Asociación del Foro Americano (ABA por sus siglas en inglés)— condenan las discrepancias cada vez mayores de Bush con determinados proyectos de ley.
“El uso de decretos presidenciales evidencia serios problemas relacionados con la doctrina constitucional de la separación de poderes”, dijo el presidente de ABA, Michael Greco, quien convocó al panel de abogados para tratar el tema.
La ABA asegura que esta práctica permite al presidente ignorar al Congreso y escoger partes de la legislación con las que está de acuerdo e ignorar el resto de ella, lo que supone una violación de la Constitución de los Estados Unidos.
Mientras otros mandatarios estadounidenses han empleado los decretos presidenciales ocasionalmente, Bush recurre a ellos de manera constante.