Una nueva vista en el juicio de Saddam Hussein se abrió el lunes en el Alto Tribunal Penal iraquí en Bagdad, con la presencia en la sala de sólo uno de los ocho acusados, el medio hermano del presidente derrocado Barzan al Tikriti.
Saddam Hussein, hospitalizado a raíz de una huelga de hambre, brilló por su ausencia, al igual que los otros seis acusados por una masacre de chiítas en los años 1980, tras un atentado fallido contra el ex presidente.
Barzan al Tikriti rechazó el letrado de oficio que le fue asignado y pidió ser representado por sus propios abogados, que boicotean la audiencia, según un periodista de la AFP presente en la sala.
HUSSEIN NO CORRE PELIGRO
“La vida de Saddam Hussein no corre peligro” pese a su hospitalización el domingo a causa de la huelga de hambre, indicó el lunes a la AFP el lugarteniente-coronel estadounidense Keir-Kevin Curry.
Saddam Hussein, en huelga de hambre desde el 8 de julio, no asistirá el lunes en Bagdad a la reanudación de su proceso ante el Alto Tribunal Penal iraquí, donde está siendo juzgado junto con siete coacusados por una masacre de chiítas en 1982.
“Saddam Hussein continúa su huelga de hambre pero acepta tomar (alimentos líquidos) a través de un tubo de alimentación. Su estado de salud es vigilado continuamente por el personal médico y su vida no corre peligro”, añadió el oficial, portavoz del servicio penitenciario del ejército estadounidense.
SIGUE OLA DE VIOLENCIA EN IRAK
Al menos 26 personas murieron y más de 35 fueron heridas el lunes en varios atentados en Irak, el más mortífero de los cuales fue cometido en Mosul, a 370 km al norte de Bagdad, que acabó con la vida de cinco soldados iraquíes, informaron fuentes de seguridad.
Los cinco militares murieron por la explosión de un coche- bomba que dejó además cuatro heridos, en el barrio de Aden, al este de Mosul.
También en Mosul, cuatro personas perecieron en un ataque armado contra su coche, mientras que un policía fue asesinado por hombres armados.
En la ciudad sunita de Samarra, al norte de la capital, un coche-bomba conducido por un “kamikaze” estalló ante un puesto de control de la policía, mató a un civil e hirió a 17 personas.
En Bagdad y su región, 12 personas murieron y 32 fueron heridas en diferentes ataques.
En Tikrit, a 80 km al norte de Bagdad, el jefe tribal Mahmud Nada y un abogado murieron a manos de hombres que ametrallaron la tienda en la que se encontraban.
En Baaquba, al norte de la capital, un ex miembro de las fuerzas de seguridad fue asesinado en el interior de su vehículo.
Paralelamente se encontraron los cuerpos de nueve personas muertas por disparos de bala en Bagdad y en el sur de la capital.